La crisis mundial acaparó la agenda de la XXI Cumbre Iberoamericana
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Abrió la XXI Cumbre Iberoamericana en Paraguay.
Advirtió, sin embargo, que "no se puede crecer endógenamente, hacia adentro". "Nuestros países no tienen capacidad de compra" de allí entonces la necesidad de encarar el comercio diversificado.
El primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho, afirmó que la crisis mundial obliga a los países afectados a replantarse su manejo político y económico para mantenerse competitivos.
"Los choques que han sacudido a la economía mundial son reflejo de los ajustes y reequilibrios a escala mundial. Es un cambio profundo que nos lleva a revisar nuestros hábitos de consumo y nos obliga a reformar y renovar (el Estado) para volver a ser competitivos", manifestó Passos Coelho en la sesión plenaria de la Cumbre.
Por su parte, el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, manifestó su esperanza en el que el acuerdo de "respuesta a la crisis" de la Unión Europea y la próxima cumbre del G20 sirvan para restaurar la confianza de los mercados.
"Esperamos que estos acuerdos, unidos a los de G20 (que se reúne la próxima semana en Cannes, Francia), restauren la confianza, que en definitiva es la clave de que la economía no se detenga, después de estos dos últimos meses donde nuevamente las alarmas y las luces rojas se han puesto encima de la mesa", dijo.
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, agregó que la crisis debe "preocupar" pero también "ocupar" a los gobernantes latinoamericanos en la búsqueda de soluciones ante las dificultades que enfrentan Europa y Estados Unidos.
"Estamos viviendo una situación que debe alertarnos y no solamente preocuparnos sino también ocuparnos", sostuvo Piñera en su intervención.




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