Maduro, de chofer de subtes a posible sucesor de Chávez
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Nicolás Maduro, junto a Hugo Chávez, en la conferencia que el bolivariano ofreció anoche.
"Miren dónde va Nicolás, el autobusero Nicolás. Era chófer de autobús en el metro, y cómo se han burlado de él", dijo Chávez al nombrarlo en el nuevo cargo.
Al inicio de la crisis de salud del presidente en 2011, que lo mantuvo alejado de la vida pública durante casi un mes, a Maduro le tocó anunciar que Chávez había sido operado de un "absceso pélvico", y luego lo visitó frecuentemente en La Habana durante sus tratamientos médicos.
El viernes, Chávez regresó de La Habana, donde se sometió a un tratamiento de oxigenación hiperbárica y a nuevos exámenes médicos, y lo hizo acompañado de Maduro, que apareció bajando las escalinatas del avión tras el mandatario, un gesto que algunos analistas leyeron en clave sucesoria.
Maduro es considerado del ala moderada del círculo más próximo al presidente venezolano, a diferencia de otros estrechos colaboradores como Diosdado Cabello, el otro nombre que sonaba con fuerza, un exmilitar que participó en el fallido golpe de Estado de 1992 y actualmente se desempeña como presidente de la Asamblea Nacional.
Varios analistas destacan el tono conciliador de Maduro y su gran capacidad de influir y de negociar entre las distintas facciones de la coalición oficialista.
"No es ruidoso verbalmente" y "pareciera ser una persona, con la naturaleza de canciller, dispuesta al diálogo", opina el politólogo Ricardo Sucre. "Además es la opción de los (líderes cubanos Fidel y Raúl) Castro", agrega este profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
De la misma opinión es la historiadora Margarita López Maya, quien destaca "la fidelidad" de este político de físico portentoso y bigote negro, que se ha posicionado como "el mejor vocero" internacional del gobierno de Chávez.
Como canciller, Maduro adoptó al pie de la letra el discurso "antiimperialista" del presidente, hostil a Estados Unidos, así como la defensa de los regímenes de Siria o del fallecido líder libio Muamar Gadafi.
Maduro llevó adelante los procesos de integración regional impulsados por Chávez en los últimos años, como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), y la integración de Venezuela al Mercosur, así como las negociaciones con los nuevos socios político-económicos de Venezuela, como China y Rusia.
En los últimos meses, durante la convalecencia de Chávez, el canciller, unido sentimentalmente a la procuradora general de la República Cilia Flores, adoptó un papel más protagónico en la diplomacia venezolana, reemplazándolo en citas internacionales, como la Cumbre de las Américas celebrada en Cartagena (Colombia) en abril.



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