Más temor al denunciar la ONU que Irán oculta su desarrollo nuclear

Mundo

Viena (EFE, AFP, ANSA) - Un duro informe de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), organismo dependiente de la ONU, indicó que el régimen iraní avanza a paso firme en su programa de enriquecimiento de uranio que lo conduciría a la bomba atómica.

De esta manera, la AIEA volvió a encender las alarmas en torno a la teocracia iraní, un día después de que se informara de avances en la negociación entre Moscú y Teherán para controlar el plan nuclear del país musulmán. Al respecto, la Casa Blanca se consideró «escéptica» sobre la alternativa rusa, cautela que fue reforzada por el crítico informe de la AIEA.

El organismo que dirige el egipcio Mohamed El-Baradei continúa sin poder determinar si la naturaleza del programa atómico de Teherán es sólo de carácter civil después de tres años de inspecciones, a la vez que ha constatado que Irán está probando 20 centrifugadoras -10 más que hace unos días- en su planta de Natanz, y que pretende expandir su uso industrial. Ello se desprende del informe confidencial entregado ayer por la AIEA a los miembros de su Junta de Gobernadores.

El documento subraya que esos experimentos contravienen su última resolución del pasado 4 de febrero, que exigía que la República Islámica «restablezca la suspensión plena y sostenida de todas las actividades relacionadas con el enriquecimiento».


«Resulta deplorable y preocupante que las incertidumbres relativas al alcance y la naturaleza del programa nuclear de Irán no se hayan clarificado tras tres años de verificación intensa por parte del organismo»,
se lee en el documento elaborado a instancias del director general del AIEA, El-Baradei.

• Dimensión

El documento también incluye que Irán ha señalado al AIEA su intención de instalar ya 3.000 centrifugadoras de uranio en el último trimestre de 2006, lo que daría dimensión industrial al enriquecimiento de uranio en Natanz, donde espera reunir 50.000 unidades.

Estados Unidos y la UE sospechan que Irán quiere hacerse con armas nucleares, algo que Teherán niega, a la vez que asegura que sólo quiere producir energía eléctrica con su programa nuclear
.

La situación alcanzada en los últimos días «es un paso adelante en el proceso de aprendizaje para manejar cascadas» de centrifugadoras con el objetivo de enriquecer uranio, aseguró un diplomático cercano al AIEA que conoce el documento.

En el informe se especifica que los técnicos iraníes inyectaron un gas precursor en 10 centrifugadoras en Natanz el día 15 de febrero y que, desde entonces, están en funcionamiento, mientras que el día 22 se hicieron pruebas a una cascada de 20 centrifugadoras.

En el documento se afirma que la introducción de hexafluoruro de uranio (UF6), un gas precursor que se usa para enriquecer uranio, está siendo vigilado por los inspectores de la ONU.

El proceso que se llama «enriquecimiento» es la introducción del UF6 en las centrifugadoras, donde a alta velocidad se separa el U-235 del U-238. Dependiendo de la intensidad del centrifugado se puede aumentar la pureza del uranio enriquecido, mientras que la cantidad de este material está en relación con el número de aparatos «unidos en cascada».

• Explosivos

Por otro lado, quedan cuestiones abiertas, como el denominado Proyecto Sal Verde, relacionado con la fabricación de explosivos de alta potencia necesario para desencadenar una detonación nuclear y sobre el que Irán se niegan a informar al organismo ya que afirma que se trata de «alegaciones sin base», según se recoge en el documento del AIEA.

El organismo señala que Irán también trató de adquirir para Lavizan una serie de equipos de doble uso (militar y civil) que sirven también para enriquecer uranio.

En la pasada resolución adoptada el pasado día 4 de febrero se pedía a la República Islámica que aplicara «medidas de transparencia» que, a la luz de las exigencias de El-Baradei en su último informe, siguen sin ser cumplidas.

Irán decidió el pasado 9 de enero romper los precintos del AIEA que sellaban tres de sus instalaciones nucleares y anunció el inicio de trabajos de « investigación nuclear».

En tanto, la Casa Blanca reaccionó con escepticismo a las informaciones sobre un acuerdo entre Rusia e Irán por el cual Moscú enriquecerá uranio para la República Islámica. «Tenemos que ver cuáles son los detalles de cualquier acuerdo», señaló el portavoz de la Casa Blanca,
Scott McClellan, sobre el acuerdo de principio alcanzado el domingo.

Moscú asegura que las conversaciones no han concluido y continuarán hasta la reunión de la AIEA el 6 de marzo. «Dados sus antecedentes (de Irán) uno puede entender por qué seguimos siendo escépticos sobre el posible acuerdo», señaló Mc-Clellan.

Dejá tu comentario