César Mayoral, el representante de la Argentina ante las Naciones Unidas, mantuvo ayer informado, antes de cada votación para definir el próximo integrante del Consejo de Seguridad por la región, al ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana. Desde Buenos Aires, el diplomático, siempre recibió la misma respuesta: el apoyo a Venezuela no se modifica, y en cada uno de los actos en los que se decida al sucesor de la Argentina en el Consejo, el voto debe ir hacia el gobierno de Hugo Chávez. La misma posición, según fuentes argentinas, mantuvieron los otros miembros del Mercosur (Brasil, Paraguay y Uruguay) además de Cuba y Bolivia, que junto a estados como China, Rusia, Irán, Bielorrusia, Cuba, Siria, el Líbano y la mayoría de los países africanos, fueron los únicos que en todas las votaciones de ayer mantuvieron el respaldo a Caracas.
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Con esto, el gobierno de Néstor Kirchner cumplió a rajatabla con la promesa efectuada al presidente venezolano, de respaldar hasta las últimas consecuencias la postulación de ese país como el próximo representante latinoamericano en el Consejo de Seguridad de la ONU. Sin embargo, el gobierno argentino consideraba ayer seriamente que a esta altura, las posibilidades que Venezuela reemplace a la Argentina en el sillón del Consejo son remotas, y que lo más probable es que la región termine encumbrando a un tercer estado de un listado que encabezan México, Uruguay y Panamá, en ese orden. Lo que quedó en claro también ayer, en votaciones donde en general Guatemala consiguió un mayor apoyo global que Venezuela, es que Chávez no logró hacer pie en América latina. Si bien el voto en la ONU para elegir representantes ante el Consejo de Seguridad es secreto -siempre que no haya candidatos de consenso-, la delegación argentina en la sede del organismo situada en Nueva York confirmó que, en general, la región votó por Guatemala. Los países que eligieron esta opción en contra de Chávez fueron, entre otros, México, Colombia, República Dominicana, Nicaragua, Panamá, Honduras, Costa Rica y El Salvador, además de la totalidad de los estados centroamericanos, Canadá y, obviamente, los Estados Unidos, impulsores de la candidatura de Guatemala. Chile, Perú y Ecuador se abstuvieron.
Volatilidad
Lo que sorprendió a la delegación argentina, y a la de la mayoría de los países occidentales, es cierta volatilidad que se dio ayer a la tarde en el voto de algunos países, especialmente asiáticos y africanos, que en algún momento variaron su apoyo original a Guatemala, para pasar a votar por Venezuela, y luego nuevamente por el país centroamericano. Si bien no se pudo confirmar, hubo cierta presión de parte de Venezuela, en algún momento de las negociaciones, sobre estos países, recordando los gestos de Chávez de los últimos meses y que se exteriorizaron hace un mes durante la última reunión de los países No Alineados en La Habana. En esa oportunidad, Chávez hizo campaña entre países como la India, Indonesia, Egipto, Sudáfrica, Zaire, República Centroafricana, Nigeria, Argelia y Marruecos. Estos estados, según la información que maneja Venezuela, no habrían sido del todo consecuentes en el apoyo a Caracas.
Si bien no hay datos oficiales, en la oportunidad de la cumbre de los países No Alineados de Cuba se aseguraba que Chávez había dispuesto unos u$s 1.000 millones para respaldar su candidatura para el Consejo de Seguridad, incluyendo la venta de petróleo subsidiado, no sólo proveniente de Venezuela sino, también, de Irán.
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