Más de 15.000 personas asesinadas en México en los últimos seis años permanecen sin identificar y la mayoría fueron sepultadas en fosas comunes, según cifras difundidas por el diario "La Jornada".
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De enero de 2006 a agosto de 2012 se realizaron análisis genéticos de 15.618 personas que no portaban identificación al momento de morir de manera violenta, entre ellos migrantes y fallecidos en enfrentamientos entre bandas rivales o con fuerzas de seguridad. Sólo 425 pudieron ser identificados.
Las cifras citadas por el diario provienen del secretariado ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y del Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia de la fiscalía general.
Según señaló "La Jornada", en el país hay 13 estados (provincias), sobre un total de 32, que carecen de laboratorios de genética y en el resto no hay reglas homologadas para el manejo de restos humanos. El 97 por ciento de los cuerpos no identificados fueron a parar a fosas comunes.
Durante el gobierno de seis años del conservador Felipe Calderón, que concluyó el 1 de diciembre, murieron unas 70.000 personas en hechos asociados con el crimen organizado, según estimaciones de la actual administración del presidente Enrique Peña Nieto.
De manera oficial no se ha dado a conocer el número de personas desaparecidas. El diario "Washington Post" afirmó a finales del año pasado que la Procuraduría General de la República tiene una lista de 25.000 desaparecidos, pero el fiscal general, Jesús Murillo Karam, desconoció la existencia de ese listado.