Miles de hispanos se movilizarán en EEUU
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De esta manera la Iglesia Católica, que tiene una enorme influencia en las colonias latinoamericanas radicadas en Estados Unidos, apoya la causa migratoria pero no está de acuerdo en que los estudiantes falten a la escuela o se abandonen los trabajos, por temor a que las personas puedan perder sus empleos.
De hecho, los principales sindicatos del país -como la influyente AFL-CIO, que representa a más de nueve millones de trabajadores, y la Unión de Campesinos (UFW)-, aunque respaldan las marchas y la causa, no han emitido ninguna declaración para que sus afiliados respeten el boicot ni prometiendo la defensa de todos aquellos que puedan ser sancionados por sumarse a la protesta.
El presidente George W. Bush, rechazó el boicot por ser "defensor de una reforma amplia" y llamó a los inmigrantes a aprender inglés para cantar el himno en su versión original, luego de que una versión en español que circula en Internet causara una gran cobertura mediática.
El boicot será seguido en los estados fronterizos mexicanos con varias acciones de protesta, y ya ha recibido el respaldo de algunos legisladores, líderes sindicales, dirigentes partidistas y empresariales mexicanos.
California, donde el 32,4% de su población es hispana, se ha ido consolidando como el bastión de la defensa por los derechos de los inmigrantes.
Según una encuesta divulgada este domingo por el diario Los Angeles Times, el 64% de los californianos apoya el programa de trabajo temporal propuesto por el presidente Bush para los inmigrantes, contra un 19% que se opone.
Cerca del 75% de los latinoamericanos consultados están a favor del programa de trabajo temporal, centro del debate migratorio en la administración republicana.
A pesar de tratarse de una población tradicionalmente demócrata, la mayoría de los californianos consultados espera una solución abarcativa al tema, y no una legislación que criminalice a los inmigrantes.
La Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley en 2005 que convierte a los indocumentados en criminales y prevé construir un muro de más de 1.000 km en la frontera con México.
El Senado, en tanto, discute una propuesta más moderada, apoyada por Bush, que prevé aumentar la seguridad fronteriza, legalizar a parte de los 12 millones de indocumentados y otorgar visas temporarias de trabajo a extranjeros para empleos poco calificados.




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