Mueren 22 policías y 4 civiles en atentado en Pakistán
-
Así se vivió el histórico regreso de los vuelos directos entre Miami y Caracas tras siete años suspendidos
-
El canal de Panamá en disputa: se reavivó la tensión con China y su tráfico empezó a acumularse
Pakistán vive desde hace meses una ola de atentados sin precedentes, que convirtió al año 2007 en el más sangriento de la historia del país, con más de 800 muertos en atentados perpetrados por kamikazes pertenecientes a grupos armados fundamentales musulmanes afines a Al Qaida y a los talibanes afganos.
Los ataques se dirigen en su mayoría contra los militares y la policía, pero causan víctimas civiles.
Tras el violento asalto por las fuerzas del orden paquistaníes de la Mezquita Roja de Islamabad en julio pasado, en la que murieron un centenar de fundamentalistas, los militantes islamistas de las zonas tribales del noroeste del país juraron atentar contra los agentes de la seguridad.
El propio Osama bin Laden declaró el pasado 20 de septiembre la yihad, la "guerra santa", al presidente Musharraf, a su gobierno y a su ejército, para vengar a los militantes muertos en la Mezquita Roja.
Estados Unidos considera que Al Qaida y los talibanes reconstituyeron sus fuerzas en las zonas tribales fronterizas con Afganistán y con regularidad amenaza con intervenir militarmente, lo que desata la ira de Islamabad, cuyos soldados luchan contra los combatientes islamistas desde el fín del régimen talibán en Afganistán a finales de 2001.
Las fuerzas de seguridad habían sido puestas en "estado de alerta máxima" en vísperas del inicio del mes de Muharram, el primero del calendario musulmán y uno de los meses más sagrados, aunque también es tradicionalmente uno de los más sangrientos en Pakistán debido a los enfrentamientos entre las comunidades chiita y sunita.
El ejército y la policía están también en pie de guerra a causa de la crisis política sin precedentes que sacude al país desde hace varios meses, y que llegó a su punto álgido hace 15 días con el asesinato, en un atentado suicida, de la principal figura de la oposición, la ex primera ministra Benazir Bhutto.
El gobierno paquistaní acusó a un comandante islamista de las zonas tribales, considerado como el jefe de Al Qaida en Pakistán, de haber asesinado a Bhutto, lo que éste desmitió a través de un portavoz.
Las elecciones legislativas y provinciales, inicialmente previstas para el 8 de enero, fueron aplazadas hasta el 18 de febrero, y ese mismo comandante fundamentalista, Baitulá Mehsud, había prometido perturbar el proceso electoral, según la prensa paquistaní.




Dejá tu comentario