8 de marzo 2005 - 00:00

No aceptarían hoy renuncia de Mesa

La crisis política de Bolivia mantuvo ayer en vilo a la población de ese país y a los gobiernos de la región, a la espera de que el Congreso defina hoy si acepta o rechaza la renuncia de Carlos Mesa. La sensación que prevalecía anoche indicaba que su dimisión sería rechazada, por lo que Mesa seguiría hasta 2007. El líder del Senado y eventual sucesor, Hormando Vaca Diez, arriesgó esa opinión. En otra señal, el líder cocalero Evo Morales, señalado como principal responsable de la agitación que sufre el país, dijo que su bancada votará por la continuidad del mandatario. EE.UU., la Argentina y Brasil también apostaron a su permanencia. Lo que Mesa busca es fortalecerse con un pronunciamiento del Legislativo para hacer frente al creciente activismo. La crisis pone en juego la provisión de gas boliviano a la Argentina y la propia explotación racional del recurso en ese país, cuya nacionalización exige la oposición. Esto cuestiona la viabilidad económica y política de Bolivia, toda vez que las principales regiones del país han amagado en los últimos meses con intentos secesionistas.

Carlos Mesa
Carlos Mesa
La Paz (EFE, Reuters, AFP, ANSA, DPA) -Con la presentación de una carta de renuncia, el presidente de Bolivia, Carlos Mesa, dejó ayer la suerte del país en manos del Congreso, que deberá decidir hoy, en un clima de fuerte tensión y división nacionales, si acepta su dimisión.

A media mañana, el ministro de la Presidencia, José Antonio Galindo, cumplió con la formalidad de entregar la carta de dimisión de Mesa en la Secretaría General de la Vicepresidencia, la oficina del presidente del Senado, Hormando Vaca Díez, primero en la línea de sucesión.

En el documento, que es analizado por los jefes de las bancadas parlamentarias, Mesa advirtió a los congresistas que hay grupos radicales que ponen en riesgo el futuro del país, como ya anticipó el domingo en el sorpresivo discurso dirigido a la nación en el que anunció su dimisión.

«No puedo seguir gobernando asediado por un bloqueo nacional que estrangula al país, cuando ultimátum, huelgas, amenazas y acciones de hecho no hacen otra cosa que destruir el aparato productivo, nuestra confianza y nuestro futuro»,
afirmó en alusión a las protestas que tienen lugar desde hace días.

Según analistas, el hecho de que su renuncia no sea irrevocable es una apuesta de Mesa «a todo o nada» con la intención de permanecer en el cargo sólo si su autoridad recibe un contundente aval legislativo.

Desde su anuncio, el mandatario recibió el apoyo de miles de manifestantes, quienes se reunieron a las puertas del Palacio de Gobierno. Grupos leales al presidente dimisionario fracasaron en su intento de obligar a levantar el bloqueo que mantiene aislada a El Alto, lo que derivó en escaramuzas que no pasaron a mayores debido a la acción policial.

Mientras, el líder de los indígenas aymaras, el izquierdista Felipe Quispe, advirtió que sus partidarios tomarán los puestos militares y policiales si el Congreso ratifica a Mesa, a quien calificó de «vendepatria» y «servil de las transnacionales».

• Huelga general

Ayer se cumplió el sexto día de una huelga general de los vecinos de la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, para exigir al gobierno la salida de la transnacional francesa Suez, de servicio de agua y alcantarillado. Asimismo, se mantuvieron los bloqueos de carreteras en el centro, el sur y el este del país, comandados por el diputado del Movimiento Al Socialismo (MAS) y líder de los cocaleros, Evo Morales, en demanda de una reforma del sector petrolero más radical que la que analiza el Parlamento -pretende que las regalías suban de 18% a 50%- y que se convoque una Asamblea Constituyente.

Según Vaca Díez, que pertenece al Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) del ex presidente
Jaime Paz Zamora (1989-1993), la renuncia de Mesa será tratada hoy, aunque -dijo- «mi impresión personal es que será rechazada». Los 27 senadores y 130 diputados fueron citados para las 16.00 hora local, aunque, al comenzar, deberán aprobar una reforma al reglamento para validar una sesión que sólo puede ser convocada con 48 horas de anticipación.

Consultado en una rueda de prensa sobre la posibilidad de convertirse en el nuevo jefe de Estado, el senador del MIR anticipó su deseo de no verse en la situación de analizar esa coyuntura y dijo esperar que los congresistas aprueben «un criterio de continuidad» del actual gobernante.

Tras conocer la dimisión de Mesa, el MIR anticipó que la rechazará.

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