Al menos 30 personas murieron en Estados Unidos tras una colosal tormenta invernal que azotó gran parte del país, paralizó ciudades enteras y dejó a millones de personas sin electricidad, en medio de temperaturas bajo cero, nevadas récord y una ola de frío que se extendió desde el Sur hasta el Noreste.
Ola polar en EEUU: ya son 40 los muertos y millones de hogares permanecen sin luz
Las nevadas récord, el hielo y temperaturas polares paralizaron amplias regiones del país, provocaron cortes masivos de energía, miles de vuelos cancelados y un fuerte impacto humano en más de una decena de estados.
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El fenómeno comenzó durante el fin de semana y se intensificó el lunes, cubriendo de nieve y hielo una franja de 2.100 kilómetros desde Arkansas hasta Nueva Inglaterra, según el Servicio Meteorológico Nacional. En varias zonas se registraron acumulaciones superiores a los 30 centímetros, mientras que al norte de Pittsburgh la nieve alcanzó los 50 centímetros, con sensaciones térmicas de hasta menos 31 grados Celsius.
El organismo advirtió que el frío extremo persistirá durante los próximos días debido al ingreso de una nueva masa de aire ártico y no descartó la llegada de otra tormenta invernal en la costa este hacia el fin de semana.
Cortes de energía masivos y una crisis sin precedentes en el Sur
Las consecuencias fueron especialmente severas en los estados del Sur. Más de 690.000 personas quedaron sin suministro eléctrico el lunes por la tarde, de acuerdo con poweroutage.com. El hielo provocó la caída de árboles y cables, aislando a comunidades enteras del norte de Misisipi y zonas de Tennessee.
Misisipi atravesó su peor tormenta de hielo desde 1994, lo que obligó a habilitar refugios con mantas, agua y generadores. La Universidad de Misisipi suspendió las clases durante toda la semana luego de que su campus de Oxford quedara cubierto de hielo. La alcaldesa Robyn Tannehill describió el escenario como similar a la estela de un tornado, por la cantidad de árboles y cables derribados.
Transporte paralizado y récord de vuelos cancelados
El temporal también afectó de lleno al transporte. Más de 8.000 vuelos fueron cancelados el lunes, según flightaware.com. El domingo, el 45% de los vuelos previstos no despegó, el nivel más alto de cancelaciones desde la pandemia de COVID-19, de acuerdo con la consultora Cirium.
En Nueva York, la ciudad vivió su día más nevado en años, con acumulaciones de entre 20 y 38 centímetros. Las escuelas públicas cerraron, aunque cerca de 500.000 estudiantes continuaron las clases de forma virtual, una modalidad incorporada tras la pandemia.
Muertes, evacuaciones y una ola de frío que no cede
La ola polar abarcó dos tercios del territorio estadounidense. En el área de Nashville, Tennessee, miles de hogares recuperaron la electricidad, pero más de 170.000 viviendas y comercios continuaban sin luz tras una noche de temperaturas extremas. Muchas familias buscaron refugio en hoteles para proteger a niños y personas vulnerables.
El impacto humano se reflejó en las muertes registradas: dos personas arrolladas por quitanieves en Massachusetts y Ohio, accidentes fatales de trineo en Arkansas y Texas, y el hallazgo del cuerpo de una mujer cubierto de nieve en Kansas. En Nueva York, al menos ocho personas murieron en la vía pública, aunque las causas aún se investigan.
Las autoridades confirmaron además cuatro muertes en Tennessee, tres en Luisiana y Pensilvania, dos en Misisipi y una en Nueva Jersey, mientras el Servicio Meteorológico Nacional advirtió que el frío extremo seguirá afectando a millones de personas en los próximos días.
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