14 de febrero 2008 - 00:00

Otro tiroteo en una universidad de EEUU deja al menos 5 muertos

Un desconocido, vestido de negro, ingresó hoy imprevistamente a un aula de la universidad de Northern Illinois (NIU), en la localidad estadounidense de DeKalb, cerca de Chicago, y comenzó a disparar a la clase con una escopeta, matando a cuatro personas antes de suicidarse.

Otras dieciocho personas resultaron heridas, cuatro de ellas de gravedad, según informaron autoridades del hospital comunitario de Kishwakee, donde fueron ingresados.

Ocho víctimas se encuentran en condiciones estables y las otras seis están en "buenas condiciones", señalaron voceros del hospital.

Relatos de escenas de horror se reportaban esta noche por la televisoras estadounidenses.

Testigos contaron haber visto personas con graves heridas en el rostro, y jóvenes gritando de dolor al ser llevados hacias las ambulancias.

"Todo empezó y terminó muy rápido", dijo el jefe de la policía local, Donald Grady, quien -aunque no brindó la identidad del agresor- informó que el atacante no es un estudiante del campus de la NIU en Dekalb.

"Pero podría ser un estudiante de otro lado", indicó el jefe policial. Con Grady coincidió el presidente de la casa de estudios, John Peters, quien deslizó que el agresor era "probablemente un estudiante, pero no de esta universidad".

Testigos describieron al agresor como un joven delgado, de entre 18 y 20 años, vestido de negro, con una gorra en su cabeza y al menos dos armas, un escopeta y una pistola.

El agresor irrumpió en una clase de geología a la que asistían unos 200 alumnos y comenzó a disparar, según relataron los testigos.

"Se subió al podio donde estaba el profesor, parecía saber a quién disparar", dijo a una televisora local el estudiante Edward Robinson, en tanto que su colega Rosie Maroni describió escenas de pánico y una huida masiva de estudiantes del aula.

De los heridos graves, dos que sufrieron lesiones en la cabeza debieron ser trasladados en helicóptero hasta el hospital.

Otro estudiante de Geografía, George Gaynor, dijo haber visto una joven con un disparo en el ojo, "y otro muchacho con un disparo en una pierna".

Momentos de caos y pánico se desataron en el campus tras el ataque, que comenzó a las 15 locales (21GMT), "apenas unos cinco minutos antes de que terminara la clase", dijo Gaynor.

Las clases fueron suspendidas hoy y las autoridades universitarias pidieron a los 25.000 alumnos que asisten regularmente al campus que mañana tampoco vayan a clases.

El sitio de internet de la universidad sugirió a los estudiantes "comunicarse con sus padres lo antes posible" y señaló que un equipo de consejeros estará disponible para ayudarlos a superar el trauma causado por la agresión.

Los medios locales comenzaron a especular sobre las razones del ataque, y algunos de ellos recordaron que la policía revisó en diciembre último una serie amenazas inscriptas en un baño de la universidad.

La amenaza -dijo el diario Chicago Tribune- "hacía referencia a la matanza de 2007 en la Virginia Tech", donde un estudiante mató a 32 personas antes de suicidarse.

"No hay razones para creer" que ambas matanzas estén relacionadas, dijo Peters.

Este es el sexto tiroteo que se registra en una casa de estudios norteamericana solamente en lo que va de este mes de febrero.

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