Preocupado por las operaciones en Afganistán, Obama ordenó ubicar a quienes filtraron documentos

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El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo que los documentos filtrados a la opinión pública sobre la guerra "no revelan nada de lo que no se haya informado" y pidió al Congreso que respalde su estrategia en Afganistán, pese a los errores y dificultades confirmadas por los documentos. En tanto, la filtración quedó sujeta a una investigación en el Pentágono.

"Aunque me preocupa la revelación de información sensible del campo de batalla, que podría poner en riesgo a individuos u operaciones, esos documentos no revelan ningún tema que no haya informado ya a nuestro debate público sobre Afganistán", indicó Obama tras un encuentro con miembros del Congreso.

Obama admitió que durante siete años "hemos tenido una estrategia equivocada", que fue corregida e hizo hincapié en que aumentó el compromiso y el control de lo que hace el Gobierno afgano y Pakistán, además de haber desarrollado "una nueva estrategia que puede funcionar".

Según el mandatario, ninguno de los documentos filtrados a la opinión pública por la página de Internet WikiLeaks está referido al periodo posterior al anuncio de la nueva estrategia norteamericana en Afganistán (diciembre de 2009) ni cuestiona métodos o decisiones que estén siendo utilizados en estos momentos.

Los temas más conflictivos de las filtraciones -como la muerte de civiles inocentes o el juego a dos puntas de los servicios secretos paquistaníes- son conocidos en Washington y se trabaja sobre ellos hace mucho tiempo, recalcó el mandatario.

La Casa Blanca anunció que se abrió una investigación criminal -conducida por el Ejército- sobre la filtración. La pesquisa del Pentágono correrá a cargo de la división investigadora del Ejército de Tierra, informó el coronel David Lapan, portavoz del Pentágono.

Esta misma división llevó a cabo la investigación sobre el analista de inteligencia Bradley Manning, de 22 años, acusado en mayo de filtrar otros documentos a "Wikileaks", una organización que se dedica a denunciar en Internet malas prácticas.

Según Lapan, no está claro si las docenas de miles de documentos divulgados por "Wikileaks" proceden de Manning o su filtración es responsabilidad de otra persona. El lunes, el portavoz había indicado que la filtración podía haber sido obra de cualquier persona con autorización para acceder a documentos secretos.

En sus declaraciones, Lapan indicó que la investigación se centrará "en un espectro más amplio" de personas que pudieron ser la fuente de la filtración. "La investigación no se centrará sobre un individuo en particular, tiene un espectro más amplio", declaró el portavoz.

En tanto, los gobiernos británico y paquistaní condenaron la publicación de los documentos secretos y el asesor de seguridad nacional de Estados Unidos Jim Jones dijo que la publicación "puso en riesgo la vida de los estadounidenses y de sus socios".

Por otra parte, expertos militares de Dinamarca, Noruega y Suecia, países que tienen cientos de soldados desplegados en Afganistán, empezaron a estudiar los documentos secretos, con el fin de determinar si existe algún riesgo para las fuerzas nórdicas en el país asiático.

Por otra parte, el principal asesor de seguridad nacional de Afganistán, Rangin Dadfar Spanta, dijo que llegó el momento de que las fuerzas encabezadas por la OTAN ataquen los refugios de los talibanes en Pakistán.

"La guerra contra el terrorismo internacional sin la eliminación de sus refugios seguros y sin dirigirse a aquellos que respaldan el terrorismo, no tiene sentido", indicó Spanta en una conferencia de prensa en Kabul.

Los documentos en cuestión, entregados por el sitio de Internet wikileaks (http://wikileaks.org/) a los periódicos The New York Times, The Guardian y Der Spiegel, ilustran detalladamente la acumulación de errores cometidos en Afganistán durante seis años de conflicto, desde enero de 2004 hasta diciembre de 2009.

Los informes revelan operaciones encubiertas, muertes de civiles nunca informadas públicamente, además de denunciar la ayuda de los servicios secretos paquistaníes al movimiento talibán.

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