8 de febrero 2008 - 00:00

Republicanos ya tienen a su candidato contra Hillary u Obama: McCain

El senador por Arizona,John McCain (izquierda),es el gran beneficiario de ladecisión de Mitt Romney(arriba) de suspender sucampaña. La internapresidencial republicanaquedó prácticamentesaldada
El senador por Arizona, John McCain (izquierda), es el gran beneficiario de la decisión de Mitt Romney (arriba) de suspender su campaña. La interna presidencial republicana quedó prácticamente saldada
Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA, DPA) - El precandidato presidencial republicano Mitt Romney, quien invirtió millones de dólares de su propia fortuna para alentar su sueño de llegar a la Casa Blanca, suspendió ayer su campaña proselitista, abriendo de par en par la puerta a la nominación del senador John McCain para las elecciones estadounidenses del 4 de noviembre.

El conservador ex gobernador de Massachusetts, quien obtuvo resultados inferiores a las expectativas en la ronda de internas republicanas del «supermartes», hizo el anuncio en Washington, tras mantener un sugestivo silencio.

«Seguir adelante con mi campaña hasta último momento sería una ventaja para los senadores Hillary Clinton y Barack Obama», los aspirantes demócratas para las presidenciales, explicó Romney.

Mantener la pulseada republicana, a pesar de la clara ventaja establecida por McCain, «retardaría el lanzamiento de nuestra campaña nacional», añadió.

«En un momento en que nuestro país está en guerra, no puedo permitir que mi campaña pueda ayudar a aquellos que quieren rendirse al terrorismo», dijo Romney al atacar la posición de los aspirantes demócratas, quienes prometieron terminar la ocupación norteamericana de Irak si llegan al poder.

El millonario de religión mormona había logrado recaudar 53 millones de dólares para su campaña, a los que sumó 35 millones de dólares de su propio bolsillo. Salir de la carrera, admitió, «no fue una decisión fácil, porque odio perder».

Romney, quien hizo una cerrada defensa de los valores conservadores, dijo que había decidido presentarse como precandidato presidencial « porque amo a mi país, pero por la misma razón debo ahora cumplir con mi parte, en el interés del partido y de EE.UU.».

El ex gobernador había sumado solamente 286 delegados, contra los 714 de McCain pero por encima de los 181 de Mike Huckabee, ex gobernador de Arkansas. Se requieren 1.191 para obtener la nominación.

Al solamente «suspender» la campaña, Romney se quedará con los delegados en su poder, lo que le permitirá usar esa fuerza como elemento de presión en la convención partidaria de setiembre en Minneapolis, en el estado de Minnesota.

Con su salida, Romney dejó a una importante porción del electorado republicano sin el candidato «conservador» que querrían ver competir contra-Obama o Clinton en noviembre. McCain todavía debe convencer a la derecha de su partido que es lo suficientemente conservador para representarlos en la carrera hacia la Casa Blanca.

Sumar a Romney, a Huckabee o a otras figuras de ese sector como candidato a vicepresidente lo ayudaría en esa empresa. Estados Unidos, dijo Romney en el discurso durante el cual anunció la suspensión de su campaña, «necesita los valores conservadores más que nunca». «Estoy convencido de que, a menos que Estados Unidos cambie de rumbo -continuó-, vamos a convertirnos en la Francia del siglo XXI: todavía una gran nación, pero ya no el líder del mundo, ya no la superpotencia».

Romney buscará ahora convertirse en el guardián de esos valores conservadores, como el impulso a los recortes fiscales, la dura oposición al aborto y al matrimonio homosexual, la inmigración ilegal y los subsidios para los más pobres, entre otros temas sociales.

McCain, en cambio, deberá afrontar el hecho de que gran parte de la base de su propio partido no se reconoce en sus ideas. El senador por Arizona apoyó en la cámara alta, por ejemplo, proyectos para la prohibición explícita de la tortura o para regularizar la situación de gran parte de los doce millones de indocumentados que viven en el país.

Fuentes citadas por la prensa local dijeron que McCain y Romney conversaron por teléfono después del anuncio, pero que el senador no le pidió al ex gobernador que salga a apoyarlo ni tampoco recibió una oferta en ese sentido.

Ahora McCain prevé asistir a una reunión anual de fervientes activistas conservadores, Conservative Political Action Conference (CPAC), buscando una tregua con este crítico bloque conservador que ayudó a Ronald Reagan y George W. Bush a acceder a la Casa Blanca.

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