Sacude a Italia amenaza de "oposición no democrática"
-
Condenaron a Eduardo Bolsonaro a más de 4 años de prisión por coaccionar a la Justicia
-
Nueva encuesta en Brasil: Silva amplía su ventaja sobre Bolsonaro en un eventual balotaje
Umberto Bossi, el polémico líder del autonomismo del norte de Italia, fue centro de
todas las críticas por sus amenazas contra el gobierno de Romano Prodi. Sólo lo
respaldó el partido de Berlusconi.
El vicepremier Francesco Rutelli dijo estar conmocionado «por el tono de amenaza de Bossi sobre el referendo. «Volvió ese liguismo que quiere dividir al país y exasperar los tonos, mientras Italia necesita de una profunda unidad para enfrentar los desafíos que le esperan», dijo.
Pero las críticas más severas fueron las de un aliado de Berlusconi, Lorenzo Cesa, quien dijo que las declaraciones de Bossi «son inaceptables, no sólo para la izquierda, sino también para nosotros».
El ministro para las Relaciones con el Parlamento y las Reformas Institucionales, Vannino Chiti, afirmó por su parte: « Esperaba que los líderes de la derecha no se limitasen a un 'no nos favorece', sino que condenasen las palabras de Bossi.
La amenaza de recurrir a medios 'no democráticos', además de provocar estupefacción, es grave, porque se trata de una declaración de desprecio por la democracia y la voluntad del pueblo soberano».
Otra respuesta provino también del jefe de los Verdes de la Cámara, Angelo Bonelli, que pidió la intervención del jefe del Estado, Giorgio Napolitano. Asimismo, exhortó a Berlusconi y a toda su coalición a «condenar de inmediato y sin medios términos las frases antidemocráticas del jefe de la Liga Norte. Es inaceptable que la confrontación política sea envenenada por afirmaciones peligrosas que incendian el clima».
Pero Forza Italia, el partido fundado por Berlusconi, salió por intermedio de su vocero, Sandro Bondi, a defender al jefe liguista. «Bossi sólo lanzo una alarma que lamentablemente es real. Si ganase el No a la reforma constitucional, la izquierda pondría una piedra sobre las reformas, con un daño irreparable para todo el país», dijo.
Para Bondi, «el verdadero peligro para la democracia no es la Liga, pero sí los que sin ni siquiera una plena legitimación electoral y política usan la Italia como un campamento para sus manipulaciones y buscan apoderarse de más cuotas de poder posible sin respeto por las instituciones, por los adversarios y por los italianos».



