Vitoria, España (EFE) - En un nuevo gesto de desafío ante la Justicia española, el presidente del Parlamento regional vasco, Juan María Atutxa, le envió ayer al Tribunal Supremo de España un escrito en el cual le comunicó la «imposibilidad» de disolver al grupo de Sozialista Abertzaleak (SA), sucesor de la ilegalizada coalición independentista Batasuna.
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Según fuentes parlamentarias, el Registro General de esa Cámara envió el escrito al Supremo por correo certificado.
El grupo SA está integrado por siete parlamentarios de la ilegalizada Batasuna, a la que se considera el brazo político de ETA.
El Tribunal Supremo acordó la disolución del grupo Sozialista Abertzaleak por considerar que «no es sino un artificio más encaminado a obstaculizar los efectos de la ilegalización de Batasuna». Las actividades de Batasuna fueron suspendidas por el Supremo el pasado 28 de marzo, por entender que tanto esa formación como sus predecesoras Herri Batasuna y Euskal Herritarrok tienen una «identidad sustancial» con ETA.
En el texto enviado al Supremo, el presidente del Parlamento regional vasco explicó el proceso desarrollado en esa cámara desde que el tribunal dictó el auto de disolución de la antigua Batasuna. Las fuentes precisaron que también se enviaron al Supremo las actas de las dos reuniones de la mesa y la Junta de Portavoces, así como el informe elaborado por los servicios jurídicos de ese Parlamento regional en que se consideraba el auto una «invasión» de competencias del Poder Judicial en el Legislativo vasco.
El Parlamento regional vasco recibió ayer la providencia del Tribunal Supremo que otorga 5 días de plazo para proceder a la disolución del grupo SA.
El Tribunal Supremo español dio el pasado 4 de junio un plazo de cinco días hábiles al Parlamento regional vasco para que disolviera a SA y advirtió a Atutxa de que si no hacía efectiva esa decisión, los miembros de la mesa de la cámara (forma de gobierno parlamentario) podrían incurrir en el delito de desobediencia.
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