5 de noviembre 2008 - 00:00

Termina una época de poderosas dinastías

Bill y Hillary Clinton vieron frustrado en las primarias demócratassu deseo de retorno al poder. La revancha lesqueda lejos, en un incierto 2012.
Bill y Hillary Clinton vieron frustrado en las primarias demócratas su deseo de retorno al poder. La revancha les queda lejos, en un incierto 2012.
Washington (ANSA) --Con Hillary Clinton fuera de la fórmula demócrata y con el segundo presidente republicano de nombre George Bush abandonando la Casa Blanca, Estados Unidos cerró ayer una época de poderosas dinastías políticas.

George Bush padre, vicepresidente de Ronald Reagan entre 1981 y 1989 y presidente de Estados Unidos entre 1989 y 1993, tuvo que dejar la Casa Blanca después de un único mandato empujado por la arremetida del entonces joven gobernador de Arkansas, el demócrata Bill Clinton.

  • Venganza

  • Pero los Bush tuvieron su venganza, que llegó de la mano de George W. y no de Jeb, el hermano al que --todos creían-la familia estaba criando con destino de Casa Blanca. Bush hijo no sólo se quedó con dos mandatos, sino que además logró lo que su padre no pudo: desalojar del poder al dictador de Irak, Saddam Hussein. Algunos comentaristas audaces afirman incluso todavía hoy que la invasión de Irak en 2003 tuvo mucho que ver con la disputa generacional entre Bush padre y Bush hijo.

    De todas maneras, al menos por un tiempo, los Bush quedaron ahora lejos de Washington.

    Jeb Bush terminó el año pasado su mandato como gobernador de Florida y parece definitivamente alejado de cualquier ilusión presidencial, aunque su hijo mayor, George Prescott, es visto por algunos republicanos como una apuesta a largo plazo.

    A George Prescott le gustacitar a su abuela, Barbara Bush, a la hora de presentar una receta ganadora para la Casa Blanca. «Fór jate un nombre, arma una familia, cásate con una gran mujer, ten algunos hijos, compra una casa, paga impuestos y haz lo que hace todo el mundo en vez de andar diciendo: 'Soy el hijo o el nieto de tal o cual'», explicó Barbara, citada por su nieto.

    Bill y Hillary Clinton vieron frustrado en las primarias demócratas su deseo de retorno al poder. La revancha les queda lejos, en un incierto 2012.

  • Fatiga

    Cuando le preguntaron sobre el congelamiento de las ambiciones presidenciales de su padre, Prescott argumentó que Estados Unidos está sufriendo «fatiga» de miembros de la familia Bush.

    Si la chance de tener otro Bush en la Casa Blanca parece lejana, la posibilidad del retorno de un Clinton (Hillary) quedará para 2012, una hipótesis hoy lejana.

    La otra dinastía política estadounidense de las últimas décadas es la de los Kennedy, que vio a John presidente entre 1961 y 1963.

    Su hermano Robert, el otro presidenciable de la familia, fue asesinado en 1968 y Edward, senador por Massachusetts, está gravemente enfermo, por lo que no se vislumbran por ahora otros miembros de la familia con el carisma suficiente para llegar a la Casa Blanca, a menos que se cuente a Maria Shriver, sobrina de John, Robert y Edward, y esposa de Arnold Schwarzenegger.

    El celebrado actor austríaco es el gobernador de California y uno de los nombres más rutilantes en el Partido Republicano, pero la Constitución norteamericana todavía no permite que un extranjero sea presidente de la Unión.
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