31 de agosto 2021 - 00:00

Tras 20 años de conflicto, EE.UU. se replegó de Afganistán en medio del caos

El embajador Ross Wilson y el comandante de las tropas Chris Donahue fueron los últimos en abandonar el país. El secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, dijo que Washington trabajará con los talibanes si cumplen con sus promesas. Biden se dirigirá hoy a la nación, en momentos que el fin de la guerra es visto como una derrota.

MARCHA. Los últimos soldados de EE.UU. en Afganistán abordan el avión que los llevará de regreso.  

MARCHA. Los últimos soldados de EE.UU. en Afganistán abordan el avión que los llevará de regreso.  

Kabul y Washington - Las tropas de Estados Unidos abandonaron ayer por completo, un día antes de lo anunciado y en medio de una severa derrota, el territorio de Afganistán, un hecho celebrado por el movimiento talibán y que da paso a una nueva etapa en el convulsionado país, obligado a insertarse en el mundo con nuevas formas de gestión y a controlar a sus grupos radicalizados. El secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, dijo al cierre de esta edición que trabajaría con los talibanes si estos cumplen con sus promesas, al mismo tiempo que anunció que suspendió su presencia diplomática en el país.

Cuando partió el último avión de EE.UU., que llevaba al embajador Ross Wilson y al comandante de las tropas en Afganistán, el general Chris Donahue, el mundo presenció simbólicamente el final de una guerra de 20 años, la más larga en la historia estadounidense, y, probablemente, la concreción de una de sus derrotas más vergonzantes.

“Aunque se completó la evacuación militar, continúa la misión diplomática para asegurar más ciudadanos estadounidenses y afganos elegibles que quieran irse”, explicó el jefe del Comando Central de Estados Unidos a cargo de Afganistán, Kenneth McKenzie en una conferencia de prensa.

El anuncio del final de la retirada dejó en segundo plano otros dos hechos significativos de la jornada: el nuevo atentado a las cercanías del aeropuerto de Kabul, obra del grupo yihadista Estado Islámico del Jorasan (EI-J), y la pretensión de la ONU, votada por el Consejo de Seguridad, de que los talibanes cumplan su promesa de una salida “segura” para afganos y extranjeros.

El general McKenzie detalló que “desde el 14 de agosto, durante un período de 18 días, aviones de Estados Unidos y sus aliados han evacuado a más de 123.000 civiles del Aeropuerto Internacional Hami Karzai”. No obstante, el Pentágono reconoció que no evacuó tantas personas como estaba estimado.

A modo de balance, el militar celebró que se trató de “una misión que entregó a la justicia a Osama Bin Laden junto con muchos co-conspiradores de Al-Qaeda”, y detalló que 2.461 oficiales y civiles norteamericanos murieron en el operativo y quedaron más de 20.000 heridos”.

Igualmente, puede que el análisis completo sea el que brinde hoy el presidente Joe Biden, que anunció una conferencia de prensa en un comunicado en el que destacó el rol de los militares que permitieron “el peligroso retiro según lo programado” y sin arriesgar más vidas.

La partida estadounidense fue festejada con disparos en la capital Kabul, según relataron testigos, que contaron que las ráfagas venían en particular de los principales puestos de control de los talibanes, mientras los gritos de júbilo se oyeron también desde lugares ubicados en la llamada “zona verde”, el sector más controlado, sede de muchas embajadas.

La salida de las últimas tropas extranjeras había sido precedida en la madrugada por la caída de varios cohetes disparados contra el aeropuerto de Kabul en un vecindario cercano, un atentado que reivindicó el EI-J. “Los soldados del califato atacaron al aeropuerto internacional de Kabul con seis cohetes”, señaló el grupo en un comunicado.

El retorno del movimiento islamista de los talibanes al poder desencadenó un éxodo de afganos aterrorizados que trataban de huir gracias a un enorme puente aéreo liderado por Washington que permitió evacuar a 116.700 personas, entre ellas 1.200 entre ayer y hoy, según informó la Casa Blanca.

“Los últimos 17 días han visto a nuestras tropas ejecutar el puente aéreo más grande en la historia de Estados Unidos, evacuando a más de 120.000 ciudadanos estadounidenses, ciudadanos de nuestros aliados y aliados afganos de Estados Unidos. Lo han hecho con un coraje, profesionalismo y resolución incomparables”, resaltó Biden en su texto.

El ataque de ayer siguió al del jueves, también en los alrededores de la estación aérea de Kabul, que dejó cientos de muertos -entre ellos 13 militares estadounidenses-, sobre todo de personas que estaban en la zona tratando de huir del país.

Un vocero de los talibanes advirtió que los ataques del EI-J deben terminar con la salida de las tropas estadounidenses, bajo amenaza de que el Gobierno, de lo contrario, reprimirá a esa milicia.

Los talibanes ratificaron además que tomarán de inmediato el control del aeropuerto, reportó la cadena de televisión Al Jazeera. Videos publicados en internet mostró a soldados talibanes ingresar en el angar donde había helicópteros del ya extinguido ejército afgano.

Actualmente continúan las consultas con Turquía y Qatar sobre la asistencia técnica en el mantenimiento del aeropuerto, pero aún no se logró un acuerdo, agregó la fuente a Al Jazeera, citada por la agencia Sputnik.

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