El canciller de Venezuela, Ali Rodríguez, rechazó hoy de manera "indignada" las versiones sobre un presunto apoyo de Caracas al dirigente campesino Evo Morales y afirmó que "los problemas de Bolivia son de los bolivianos".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El canciller se mostró contrario a una intervención de la OEA en la crisis boliviana a menos que sea el propio gobierno de La Paz el que lo solicite.
Venezuela aseguró que será "derrotada" la propuesta de Estados Unidos para que la OEA vigile el desempeño de las democracias en las Américas, en declaraciones formuladas este martes por su ministro de Información, Andrés Izarra.
"Esa propuesta de Estados Unidos de modificar la Carta Interamericana Democrática para incluir una instancia de observación va a ser derrotada. Tenemos informaciones públicas de Brasil y Argentina de rechazo a esta intención", dijo el ministro en rueda de prensa.
Izarra aseguró que la declaración que mejor sintetiza "la derrota" de Estados Unidos "la dieron los propios estadounidenses con un comunicado de los senadores demócratas, el cual acusa al presidente (George W.) Bush del fracaso en la OEA y señalan que este proyecto es un nuevo mal paso de la vergonzosa política exterior" del gobernante.
"La propuesta de la administración Bush ante los 34 países de la OEA fue manejada de tan mala manera que fue rechazada de plano por los países latinoamericanos", aseguró el funcionario al leer el comunicado.
El canciller venezolano Alí Rodríguez aseguró que la iniciativa de Washington tiene como único objetivo controlar al gobierno del presidente Hugo Chávez, con quien mantiene tensas relaciones.
Izarra también criticó el encuentro sostenido la semana pasada en la Casa Blanca entre la líder de la ONG opositora venezolana Súmate, María Corina Machado, y Bush, que nunca se ha reunido con Chávez.
"La señora Machado reveló finalmente para quien realmente trabajó, para qué intereses ella trabaja", dijo el ministro.
Súmate organizó el referendum revocatorio del mandato de Chávez, que fracasó en las urnas en agosto pasado.
Las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos se deterioraron después de un derrotado golpe de Estado contra Chávez en abril de 2002, que Washington nunca condenó.
Caracas acusa a la administración Bush de haber apoyado el golpe mientras que la Casa Blanca acusa a Chávez de ser una "fuerza negativa de la región" por "abrazar" al régimen cubano de Fidel Castro y por supuestamente amparar a grupos armados latinoamericanos.