El panorama de la producción de petróleo en Venezuela se ve desalentador ante la espera de una caída en la industria. Con perspectivas económicas pesimistas ya desde antes de la irrupción de EEUU para la captura del expresidente Nicolás Maduro, existen temores de que se desate una crisis humanitaria a la espera de recortes, despidos y desplomes en la industria de crudo.
Venezuela prevé una caída drástica de la producción de petróleo y temen una crisis humanitaria
Con el bloqueo de Trump impuesto en diciembre, la proyección de su producción para 2026 era de apenas un 30%. Sin embargo, tras la intervención militar de EEUU ahora reina la incertidumbre junto a la espera de posibles recortes y despidos.
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Previo a la irrupción de fuerzas estadounidenses en Caracas, el país ya se enfrentaba a una proyección nefasta: se esperaba que el bloqueo parcial impuesto a sus exportaciones energéticas paralizara más del 70% de su producción petrolera para 2026 y acabara con su principal fuente de recaudación pública, según confiaron fuentes relacionadas a The New York Times.
La decisión del gobierno de Donald Trump en diciembre de comenzar a incautar a los petroleros que transportan crudo venezolano a los mercados asiáticos ya había paralizado las exportaciones de la petrolera estatal.
Venezuela se prepara para una caída catastrófica de la producción de petróleo y temen una crisis humanitaria
Para mantener los pozos en funcionamiento, la empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A (PDVSA) redirigió por ahora la producción de crudo a tanques de almacenamiento y convirtió los petroleros inactivos en los puertos en instalaciones de almacenamiento flotantes.
Esta estrategia le permitió ganar algo de tiempo antes de quedarse sin almacenamiento para el petróleo bombeado que no podía vender. Por su parte, la empresa de datos de transporte marítimo TankerTrackers estimó a finales de diciembre que Venezuela tenía suficiente almacenamiento de reserva hasta fines de enero.
Pero la producción podría desplomarse rápidamente después de eso, sostuvieron las fuentes, ya que si el bloqueo se mantiene, el gobierno venezolano prevé que el desarrollo de la industria pase de 1.2 millones de barriles diarios (a cuenta de diciembre de 2025) a menos de 300.000 para finales de 2026.
Esto generaría una caída drásticamente de la capacidad del gobierno para importar bienes y mantener los servicios básicos. Con el panorama actual, la captura de Maduro solo sumó más incertidumbre a estas proyecciones.
El secretario de Estado de EEUU Marco Rubió indicó el domingo que de momento se suspendería el ingreso o salida de petroleros sancionados por EEUU hasta que la gestión venezolana se abra a la inversión extranjera. Sin embargo, al menos 16 buques intentaron eludir el bloqueo y zarpar desde los puertos venezolanos desde el sábado, en parte ocultando su verdadera ubicación o apagando sus señales de transmisión.
Si consiguen romper el bloqueo y exportar el crudo, la industria venezolana podría ganar incluso más tiempo ante la nueva realidad, destacaron las fuentes del sector. Pero si el bloqueo sigue, el país se enfrentaría a una catástrofe.
Cuál es el peor escenario para el petróleo venezolano con el bloqueo
En el peor de los casos, la producción de petróleo se limitaría en 2026 a los yacimientos operados por la empresa estadounidense Chevron, que cuenta con permiso de Trump para trabajar in situ y es la única que envía regularmente petróleo desde allí desde el inicio del bloqueo parcial el 11 de diciembre.
Este escenario obligaría a PDVSA a despedir a decenas de miles de trabajadores. Cabe destacar que las exportaciones de crudo representan cerca del 40% de los ingresos públicos de Venezuela y el impacto esperado es aún mayor, ya que gran parte de la actividad económica venezolana se financia con los ingresos de esta industria, estimó el experto en economía venezolana Francisco Rodríguez.
Las perspectivas financieras de Venezuela se complican debido a los pocos beneficios económicos directos que le dejan las exportaciones de Chevron. La exención de las sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos prohíbe a la empresa realizar la mayoría de los pagos al gobierno venezolano.
En cambio, Chevron compensa a PDVSA por el derecho a extraer petróleo de sus yacimientos, cediéndole parte de la producción petrolera de los proyectos conjuntos. Pero la empresa estatal tuvo dificultades para vender su parte de ese crudo en las últimas semanas, generando presión en sus limitadas instalaciones de almacenamiento.
Por último, la mayor parte del impacto del colapso de los ingresos petroleros lo sufriría la población venezolana, sostuvo Rodríguez: “Veríamos una recesión masiva. Se produciría una hambruna o una migración masiva”.
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