Un reciente informe arrojó que el consumo de vino en la Argentina se redujo en el 2025 y llegó a un récord del menor consumo. Los números surgen en contexto de un momento delicado que atraviesa la industria vitivinícola, marcado por la caída de ventas tanto en el mercado interno como en el externo.
Los argentinos ya no toman tanto vino: 2025 marcó el récord de menor consumo
Un estudio indicó que además crecieron algunas categorías de vinos y otras mantuvieron cierto protagonismo. Sin embargo, entre 2024 y 2025 el mercado se achicó unos 20,4 millones de litros.
-
Alejandro Bulgheroni recibió en Nueva York un premio honorífico por su aporte global al mundo del vino
-
Vinos: "La industria necesita una baja de impuestos para mejorar la competitividad", según Bodegas de Argentina
En detalle, los argentinos consumieron 766,3 millones de litros en 2024 y 745,9 millones de litros en 2025, lo que significa que el mercado se achicó unos 20,4 millones de litros entre un año y el otro.
Si bien algunos productos mantienen cierto protagonismo en las góndolas, el nivel general de consumo de vinos sigue cayendo. Tal es así, que en 2025 se marcó un récord histórico negativo para las bodegas. datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) indicaron que el año pasado los argentinos consumieron 15,77 litros de vino per cápita, el valor más bajo del que se tiene registro.
Además, nunca antes en la historia se había caído por debajo de la barrera de 16 litros por persona. Aunque a nivel general el resultado del 2025 fue negativo, hay algunos atenuantes que le permiten a las bodegas ver una luz al final del túnel.
Los argentinos ya no toman tanto vino: 2025 marcó el récord de menor consumo
El INV indicó que también crecieron algunas categorías de vinos, como el caso de los “vinos varietales”: estos mejoraron sus ventas un 3,4%, pasando de 227,1 millones de litros comercializados en 2024 a 234,7 millones en 2025. No es un dato menor, tendiendo en cuenta que se trata de un segmento que representa el 31,5% del mercado.
También mejoró sus números la categoría “otros vinos” (4,1% de repunte), pero su participación sobre el total de mercado es marginal -apenas el 0,4%-, por lo que no mueve la aguja sobre el total.
El resto de los vinos tuvo un mal desempeño, como la categoría “sin mención varietal” que decreció de 508,4 millones de litros vendidos en 2024 a 481,8 millones de litros comercializados el año pasado. Es decir que los argentinos dejaron de consumir 26,6 millones de litros de ese segmento (-5,2% interanual).
La misma suerte corrieron los espumosos, con una caída del 5,1%: ee 27,7 millones de litros que las bodegas vendieron en 2024, se bajó a 26,3 millones en la temporada pasada. En total, sumando todas las categorías mencionadas (varietales, sin mención varietal, espumosos y “otros), se registró una caída del 2,7% el año pasado.
En detalle, los argentinos consumieron 766,3 millones de litros en 2024 y 745,9 millones de litros en 2025, lo que significa que el mercado se achicó unos 20,4 millones de litros entre un año y el otro.
El nuevo lujo inmobiliario se desplaza hacia el vino, el paisaje y la experiencia
En Argentina, el Valle de Uco comienza a posicionarse como uno de los territorios capaces de atraer capital a largo plazo, combinando paisaje, vino, identidad y desarrollos inmobiliarios de escala internacional.
En ese contexto emerge Casa Origen, un proyecto que sintetiza una nueva forma de entender el lujo inmobiliario: más ligado a la experiencia, al entorno y al bienestar que a la ostentación tradicional.
Lejos del lujo tradicional ligado a la ostentación, el nuevo segmento premium pone el foco en la autenticidad, la integración con el entorno y la calidad de la experiencia. Este cambio de paradigma explica el crecimiento de modelos híbridos que combinan hotelería de autor, branded residences y propuestas de bienestar, una tendencia que ya se observa en mercados consolidados y que empieza a tomar forma en Mendoza.





Dejá tu comentario