Aguinaldo: la oportunidad para dar el salto

Opiniones

El ahorro no sirve ni en dólares, ni oro, ni joyas. El dinero "parado" no nos aporta, hay que utilizarlo para conseguir aquello que luego nos sumará más dinero en nuestros bolsillos, por lo que el aguinaldo es una buena oportunidad para ello.

No hay una materia sobre Educación Financiera en los colegios. En general nos preparan para ser asalariados, trabajadores en relación de dependencia, empleados que cobran utilidades muy por debajo de lo que nos hace falta para vivir o comenzar a vivir.

Así mismo, el tiempo de vida útil de persona hoy dentro de una empresa, en esta era tecnológica, es de cuatro años promedio. Quien elije trabajar en relación de dependencia por un tema de estabilidad, debe comprender que ya no se tiene la seguridad de otros tiempos cuando trabajando en una misma empresa se podía comprar su casa, su auto, etc.

Ya sin esa seguridad, sin esa estabilidad, quiénes son empleados deben comenzar a buscar alternativas para hacer rendir el dinero que reciben, para crecer. Y no está mal pensar en el armado de un negocio paralelo a su trabajo y/o invertir en el activo más valioso e importante que tienen, su propio “cerebro”.

Cada año, los trabajadores en relación de dependencia reciben el Sueldo Anual Complementario (SAC), más conocido como aguinaldo. En un 98%, ese monto se utiliza para consumo o al pago de deudas. Sólo un 2% argentinos destinan a la reversión o bien a la creación de una marca personal o un negocio propio

El trabajador que recibe ese decimotercer sueldo, debería verlo como una oportunidad para emprender y no dejarse llevar por la tentación del gasto, o el placer a corto plazo. Entonces, qué mejor oportunidad para destinar al menos el 50% de ese aguinaldo en nuestra educación financiera o en hábitos productivos (leer un libro inspirador, conferencias sobre emprendedurismo, videos sobre crecimiento económico, productividad, optimización de recursos, etc). Incluso podríamos levantarnos una hora antes de lo habitual, cada mañana, para estar con uno mismo, aclarar nuestra mente, pensar qué queremos lograr para este fin de año o dónde nos gustaría estar de aquí a cinco años.

Es necesario encarar el tema gastos con un presupuesto real. Si el presupuesto no da para más, un trabajador suele ajustarse para evitar futuras deudas. Claro que la mejor solución sería ganar más y no gastar menos, aunque poniéndonos en la piel de un asalariado parece una utopía, por lo que aquí sale a jugar la imaginación, la creación de hábitos productivos que nos lleven a pensar estrategias para lograr mejores ingresos.

Para esto se debe calcular cuánto dinero estamos dispuestos a pagar y a gastar para las vacaciones de inverno o para las fiestas de fin de año. Lo importante es tener un presupuesto para determinar la cantidad de existente para gastar y no caer en deudas o pasivos innecesarios.

Nuestras sociedades nos llevan por el camino del consumismo, perseguir ideales por la publicidad, y los denominados sesgos cognitivos: si no compramos “no somos parte de” o “no nos aceptan” y esto nos lleva muchas veces a endeudarnos para no quedar fuera de ese modelo.

Otro punto de extrema importancia es reconocer qué pasivos tenemos y que activos adquirimos, sin caer en complejas temáticas de contabilidad, y reconocer que un pasivo nos saca dinero del bolsillo y un activo nos lo pone. A partir de eso empezar el camino de la libertad financiera o construir cada vez más activos que nos permiten tener un ingreso de efectivo constante y sin necesidad de trabajar. Eso básicamente es el ABC de la educación financiera y se llega a ese nivel construyendo un negocio y poniéndole una marca que presida imagen..

No obstante, reconocemos que no realizar los gastos en los que se suele incurrir cuando se cobra el aguinaldo es un esfuerzo que requiere de mucha disciplina, al menos hasta que se tenga un flujo de activos. Cuando la rueda empieza a funcionar, es decir cuando ya se tiene el flujo de efectivo necesario, está muy bien premiarnos con algo que nos guste.

Para este camino, el ahorro no sirve ni en dólares, ni oro, ni joyas. El dinero debe trabajar para nosotros, no nosotros por el dinero. El dinero “parado” no nos aporta, hay que utilizarlo para conseguir aquello que luego nos sumarán más dinero en nuestros bolsillos, como ser dueño de una marca, comprar acciones, una propiedad, una cochera para alquilar, todos estos son activos para crecer.

El dinero sin producir no es lo financieramente correcto. El dinero se debe invertir y mover. Los empresarios exitosos no trabajan por dinero sino para adquirir activos.

También es importante reconocer que la gente realmente exitosa no trabaja por dinero sino para adquirir y construir más activos que le permitan tener un flujo o un ingreso pasivo me refiero a ingresos sin trabajar

El Aguinaldo es una oportunidad, una bisagra, puede ser el punto de partida hacia algo nuevo. Solo tenemos una vida y no vale la pena hacer cosas que no nos apasionan o trabajar en un trabajo que no nos gusta o ganar menos dinero del que pensamos que tenemos que ganar y sobre todo vender nuestro tiempo a cambio de nuestro poco dinero.

Si no sabés a dónde va tu vida, estás dejando a la suerte tus dones y talentos, por eso hay que hacer foco en lo que se quiera conseguir. Todos podemos ser los mejores en lo que nos propongamos, si nos esforzamos y abandonar las viejas creencias de tener que permanecer décadas en un trabajo determinado.

Por lo que tenemos que tratar de esforzarnos en descubrir nuestro talento oculto, que suele resultar en lo que más nos gusta hacer y de allí buscarle la forma de emprender, ya sea pintando, siendo repostero, carpintero, artesano y luego ponerle una marca para llegar a esa independencia financiera que nos permita, en definitiva, hacer lo que nos gusta y ser felices.

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