Juegos Olímpicos, la preocupación por las lesiones deportivas de columna

Opiniones

Hay diferentes tipos de lesiones posibles, variando el riesgo. No serán las mismas para alguien que practique deporte de contacto como el rugby o fútbol que aquellos que se dediquen al atletismo o levantamiento de pesas.

Cuando realizamos actividad deportiva, tanto en forma profesional como amateur, nos exponemos a la posibilidad de sufrir diferentes lesiones en nuestro sistema músculo-esquelético, y entre ellas, se encuentran las de la columna vertebral.

Hay diferentes tipos de lesiones posibles, variando el riesgo de padecer cada una según la edad de la persona y el tipo de deporte que se realice, así como también la técnica de desempeño y entrenamiento. Como cabe esperar, no serán en general las mismas lesiones, por ejemplo, para alguien que practique deporte de contacto como el rugby o fútbol que aquellos que se dediquen al atletismo o levantamiento de pesas.

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En cuanto a la edad, es importante tener en cuenta que hay algunas lesiones que son más frecuentes en deportistas que aún no tienen el esqueleto maduro, como ocurre por ejemplo en adolescentes y niños. Un ejemplo típico de lesión en este grupo etario es la espondilólisis, un tipo de fractura que estaría causada por el estrés producido por el microtrauma repetido durante la extensión hacia atrás de la columna lumbar y que en general ocurre en la quinta vértebra lumbar. Esto predispone a que esta vértebra pueda desplazarse hacia adelante, lo que recibe el nombre de espondilolistesis. No es raro encontrar estas lesiones en pacientes que practiquen vóley, rugby, natación, levantamiento de pesas, gimnasia deportiva o atletas que realizan lanzamientos.

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Las lesiones en general son por traumatismos o por sobrecarga. Entre las posibles lesiones deportivas podemos nombrar: la enfermedad degenerativa del disco intervertebral, hernias de disco, fracturas, espondilólisis, degeneración facetaria, esguinces o desgarros en la musculatura paraespinal, entre otras. Por otro lado, también hay que tener siempre en cuenta que el deportista puede tener los mismos problemas de columna que las personas que no realizan deportes y que estas no tengan nada que ver con su actividad.

Los discos intervertebrales son los cartílagos que se encuentran articulando cada vértebra con las que se hayan arriba y abajo a lo largo de toda la columna. La enfermedad degenerativa del disco (artrosis en el disco) es muy común en la población general, pero hay algunas actividades deportivas que someten a los discos lumbares a cargas excesivas y microtraumas repetidos que aumentan el riesgo de padecerla, como todos aquellos que involucran el levantamiento de peso o los impactos repetidos contra el suelo, así como movimientos excesivos de giro y torsión de la columna lumbar. Deportes como la natación, con mínima sobrecarga de la columna lumbar, no aumentan el riesgo de degeneración discal lumbar.

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Sin embargo, también hay un gran componente de predisposición genética de cada uno a sufrir esto y a su vez, que esto supere el umbral de dolor de cada uno como para generar síntomas de dolor discogénico. Las hernias de disco son desplazamientos del contenido del disco intervertebral por fuera de sus límites y en general afectan los segmentos más móviles de la columna, es decir las regiones cervical y lumbar. Estas serían más frecuentes en deportes como básquet, golf, levantamiento de pesas, paddle y probablemente, en los deportes de contacto en general.

En cuanto a las fracturas, son más frecuentes en los deportes de contacto y su gravedad puede variar por la región de la columna afectada así como por el tipo de fractura. Por ejemplo, son más frecuentes las fracturas cervicales (con su riesgo inherente de daño de la médula espinal) en deportes como el fútbol americano, rugby, esquí o hockey sobre hielo. Estas lesiones comúnmente requieren tratamiento quirúrgico. Por otra parte, puede haber fracturas con un pronóstico mucho menos desolador, como por ejemplo aquellas de apófisis transversa de columna lumbar, que a veces se ven en futbolistas.

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El dolor lumbar es una causa muy frecuente de tener que frenar, aunque sea temporariamente, la realización de actividad deportiva. Esto genera gran ansiedad en el deportista y aún más si se trata de competidores profesionales. Siempre la duda gira en torno a la posibilidad o no de volver plenamente a la práctica. Es importante que el deportista comprenda que tiene que realizar el tratamiento adecuadamente y esperar el tiempo necesario para evitar posibles recidivas. Cuando tratamos pacientes deportistas, los cirujanos de columna debemos orientarnos en dos aspectos fundamentales: el tratamiento adecuado de la lesión en sí y en la rehabilitación para lograr un retorno pleno a la actividad lo mas pronto posible. Esto último obviamente va a depender de cada caso y cada lesión en particular. Considerando que hay lesiones que pueden dejar secuelas o tener riesgo de recidiva, es fundamental siempre prevenirlas.

Neurocirujano (M.N.: 130405). Especialista en Cirugía de Columna y Tratamiento del Dolor. (IG: @consultoriodedolor)

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