5 de noviembre 2004 - 00:00

"Es probable que Bush intente sacar ventaja y aplique una agenda más agresiva".

(El diálogo es con un operador de la Bolsa de Nueva York, quien no desea ser identificado, por eso se lo apoda Gordon Gekko, en alusión al personaje que interpretara Michael Douglas en la película "Wall Street". El tema es cómo sigue la economía después de la reelección de George W.Bush, quien comenzará esta segunda etapa del gobierno más fortalecido que en 2000 porque tiene las dos cámaras a favor.)

Es probable que Bush intente sacar ventaja y aplique una agenda más agresiva.
PERIODISTA: A pesar de toda la controversia, de toda la irritación que supo despertar, ganó Bush. En las urnas y en el Colegio Electoral. Mi primera impresión es que, además, recibe un mandato mucho más sólido que en 2000...

Gordon Gekko: No es que lo haya necesitado... Bush ejerció su presidencia sin cortapisas. A pleno. Tomó decisiones muy importantes. Sin reparar nunca en el margen estrecho ni en los inéditos vericuetos legales que lo llevaron a la Casa Blanca.Y volverá a hacerlo en este segundo mandato. Que la nación se haya dividido a la mitad, lo tendrá sin cuidado
.

P.:
Con la ventaja de que ahoraha extendido la supremacía republicana en el Congreso.

G.G.: En ambas cámaras. Es una posición más cómoda. Y haber volteado a Tom Daschle -el líder del bloque demócrata en el Senado-, una satisfacción adicional. Es probable que los republicanos intenten sacar partido, y hacerlo rápido, empujando una agenda más agresiva, pero no me parece obvio que el cambio de composición a su favor resulte material. Más bien provee un colchón de seguridad ante alguna defección imprevista antes que una ventaja decisiva...


P.:
Más que un equilibrio de poder, el voto popular ha concedido una cuota crucial de poder al presidente.

G.G.: Es así. Que el país se sienta amenazado por el terrorismo, me parece, ha sido la clave. El país está en guerra y usted no cambia de comandante en el medio de la batalla. Esa era la idea de la campaña de Bush. Y funcionó...


P.:
La economía solía ser el eje de las elecciones...

G.G.: Afortunadamente para Bush, la atención se desvió hacia el terrorismo. La imagen de Kerry lo superaba en el otro frente.Y también en los temas de impuestos, atención médica, seguridad social...


P.:
La aparición de Bin Laden , amenazante, a último momento, habrá contribuido a cimentar su éxito electoral...

G.G.: Ciertamente no lo perjudicó. Si algo comparten, Bin Laden y los norteamericanos, son las preferencias por persistir con lo ya conocido.


P.:
¿Qué cambia en la economía con un segundo mandato de Bush?

G.G.: En principio, nada. Es un continuo. Kerry traía un mensaje de mayor austeridad fiscal, apuntaba a recortar el déficit a la mitad, pero con el Congreso en contra ¿hubiera podido llevar adelante su programa?


P.:
¿Bush no hará nada por poner el déficit bajo control?

G.G.: Nada exógeno. Si no se entromete, si no inventa nuevas bajas de impuestos y deja que la propia recuperación económica reduzca la brecha fiscal, dése por satisfecho
.

P.:
¿Es eso posible?

G.G.: En principio, es el curso que han tomado los acontecimientos. El ejercicio fiscal 2004 cerró a fin de setiembre con un «rojo» de 412 mil millones. En julio se había estimado un desequilibrio mayor: 444 mil millones. Y, al comenzar el período, la proyección oficial superaba los 500 mil millones...


P.:
Con todo, el resultado de 2004 es más deficitario que el de 2003...

G.G.: Correcto. Pero si la política fiscal no cambia, 2005 aportará una cifra más moderada. Un faltante de 331 mil millones. No sólo es menos que el registro de este año. Son 46 mil millones de dólares menos que en 2003...


P.:
¿Cómo descartar que Irak -o la guerra contra el terrorismo en general-no requiera mayores desembolsos?

G.G.: Cómo saberlo. Aunque, en los últimos tiempos, Bush procuró una retirada de Irak mucho más de prisa que lo que estaba implícito en el compromiso que postulaba el propio John Kerry. Su enfoque lucía más costoso, no menos
.

P.:
¿Ve implicancias para la Bolsa?

G.G.: El 60% de los managers de cartera tiene una posición favorable sobre las acciones; 85% de ellos descontaba un triunfo de Bush. Y esa victoria probable era una de las tres razones fundamentales para sostener la visión optimista.Además, Kerry ventilaba la idea de subir las alícuotas del impuesto a las ganancias de capital y a la distribución de dividendos.


P.:
¿Y en el terreno del dólar?

G.G.: Si Bush era malo, Kerry, probablemente, hubiera sido peor... Ninguno de los dos abogaba por un dólar fuerte. Y no espere novedades hasta que el mercado de trabajo norteamericano arroje señales de mayor pujanza...


P.:
¿Qué decisión importante le tocará a Bush en el terreno económico en este nuevo mandato que resolverá distinto de lo que haría Kerry?

G.G.: La designación del sucesor de Alan Greenspan al comando de la Fed, dentro de un par de años. No es asunto de poco monta
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