Gobierno planea emergencia en transporte y juguetea nuevo paquete impositivo "solidario"

Política

El Frente de Todos defendió en la Cámara baja la propuesta que prometió para ayer Alberto Fernández a través de Máximo Kirchner. Idas y vueltas con respecto a su aterrizaje en la Cámara baja. Se retoma la dilatada e insólita disputa por dietas. Pedido opositor en el Senado.

El festín de impuestos y emergencias sancionado en diciembre pasado no parece ser suficiente para el kirchnerismo, en especial, desde el aterrizaje de la pandemia del coronavirus Covid-19 en la Argentina. En las últimas 48 horas, el Gobierno empujó con ferocidad una operación para darle forma a un sablazo “solidario” sobre el blanqueo activado en 2016 a través de la denominada ley de “Reparación Histórica”, y también deslizó la necesidad de decretar la emergencia en transporte.

La movida kirchnerista sobre el blanqueo y las consideradas “fortunas” de empresas es, en realidad, un paso más de las idas y vueltas que dieron distintos gobiernos con respecto a una cuestión tributaria que ya es paranoica y perversa para el sector privado en general y, muchas veces, para la clase media. Imposible hablar de mediano plazo cuando ni siquiera existe el corto.

El proyecto, prometido para ayer por el propio Alberto Fernández a través del jefe de la bancada oficialista en Diputados, Máximo Kirchner, no aterrizó en la Cámara baja. Sí aparecieron blindajes de los presidente de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, el banquero Carlos Heller, y de Finanzas, Fernanda Vallejos; ambos, del Frente de Todos. Al cierre de esta edición, desde un despacho top del Congreso insistían con novedades para las próximas horas. En otro, lo negaban.

“No conozco ningún país de la tierra que esté subiendo impuestos en esta coyuntura. Menos, a las empresas, que muchas están al borde de la quiebra. Seremos un caso de estudio, como tantas veces. El impuesto a los activos del blanqueo, sólo para esos contribuyentes, es inconstitucional. En todo caso, debería ser para todos los contribuyentes, como fue la última suba de Bienes Personales”, aseguró a Ámbito Financiero el legislador macrista Luciano Laspina (Santa Fe), al ser consultado sobre las peripecias K de las últimas horas.

El Congreso también fue caja de resonancia del papelón que regaló el Gobierno con la compra de alimentos en medio de la “guerra” contra el coronavirus. Muchos funcionarios cercanos al Presidente miraron hacia un costado y dejaron en soledad al ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo. Misma situación ocurrió ya en varias ocasiones con el de Salud, Ginés González García. Quien quedó expuesto fue el propio jefe de Estado. Internas en busca de oportunidades en medio de crisis, algo parecido a lo que ofrecieron también macristas, radicales y “lilitos” desde las devaluaciones de 2018.

Otra trifulca todavía no cerrada e insólita es la que mantienen Gobierno y Congreso con respecto a bajar sueldos de funcionarios, de legisladores o de los tres poderes del Estado. Lo único logrado hasta ahora es la desviación de los problemas económicos y sanitarios para alimentar a fanáticos de turno en ambos lados de la grieta.

En relación con este tema, y después de desactivar una reunión presencial para agendar una videoconferencia -oficialismo acusó a Juntos por el Cambio de esa decisión-, los jefes de bloque y el titular de Diputados, Sergio Massa, plantearán cada uno la postura final en busca de definiciones. El tigrense sostuvo ante legisladores que avanzará de una u otra forma con el recorte de fondos en la Cámara baja.

Nueva emergencia

Un poco más cordial y con mayor tolerancia fue la videoconferencia que mantuvo ayer el ministro de Transporte, Mario Meoni, con diputados que integran la comisión homónima que maneja el legislador radical José Cano. Allí, el funcionario nacional confirmó la emergencia que piensa el Gobierno para el sector.

“En principio, estoy de acuerdo. No obstante, debe haber una visión más amplia de un montón de sectores que de manera secundaria están contemplados dentro de la matriz de transporte en nuestro país, como las bocas de expendio de combustible. Hay muchos casos de empresas contempladas como servicio esencial y por eso están fuera del Decreto de Necesidad y Urgencia de asistencia al trabajo y producción. Una manera de avanzar sería incorporar este sector a los beneficios fiscales con un criterio objetivo: que todas empresas con bajas en facturaciones comprobables de más de un 50%, puedan tener beneficios. Si no, la realidad se convertirá en injusta”, expresó a este diario el diputado de Ignacio Torres (PRO-Chubut) al término de la videoconferencia con Meoni.

Desde oficialismo y oposición expresaron al ministro la preocupación ante la salida parcial de la cuarentena y la repercusión que habrá en medios de transporte público -se habló de cambiar horarios de ingreso y egreso a trabajos para evitar altas concentraciones en horario pico-, así como los cuidados de los empleados del sector y los pasajeros. También, avanzar con la seguridad.

Sobre este último punto, Meoni prometió inversión de u$s300 millones por año. El funcionario también fue consultado sobre el cronograma de repatriación de argentinos varados en el exterior. Mientras tanto, en un Senado más inactivo, Juntos por el Cambio envió una nota a Cristina de Kirchner para que se convoque a la comisión de Salud.

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