Carrió arma en Buenos Aires clan para apalear a Ruckauf
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Y, por extensión, el acercamiento informal entre Carrió y la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) que capitanea el fugazmente aliancista Víctor De Gennaro.
El «puzzle» del plan anti-Ruckauf que arma Carrió -quien ahora admite que podría ser candidata en octubre próximo-consiste en lo siguiente:
• La clave de la táctica es aporrear al peronista donde más le duele y, especulan cerca de Carrió, muestra más flancos: la gestión bonaerense. Con Adobbati y Aguirre, se garantizan dos incansables usinas de acoso a Ruckauf. Ambos han dado prueba husmeando cada movida del gobernador y sus ministros.
• El pacto con ATE otorga poder de fuego. Es el gremio más rudo de Buenos Aires, es un pulpo en la estructura provincial y tiene capacidad de movilización probada para apalear sin descanso al gobernador.
• El ingreso de otro socialista, Henry Stegmayer -que dialoga con Jorge Rivas, el armador del ARI en Buenos Aires, y el sábado lo define en un plenario de su línea del PSP-aporta esa presencia territorial de hormiga tan clásica del socialismo. Y la eventual suma de Horacio Piemonte, frepasista que secundó a Mary Sánchez, arrima una porción del desvencijado partido que diseñó Carlos Chacho Alvarez.
A partir de allí, con cuatro legisladores nacionales, el combo que armaron Carrió, Bravo y Héctor Polino, entre otros, al juntar siete diputados nacionales, aspira a entorpecer el antojo presidencial de Carlos Ruckauf.



