Chacho está detrás de la crisis del ARI. ¿Está buscando una candidatura?

Política

El partido de Elisa Carrió ingresará a partir de hoy en una ronda de debates internos, que comenzarán cuando la mesa de conducción y todos los legisladores porteños del ARI -nacionales y localesse concentren por la noche en una reunión propia. Tras ese encuentro tendrán uno siguiente con Elisa Carrió.

Las rondas se repetirán en las sedes provinciales casi con el mismo fin: «la discusión sobre el perfil que tomará el ARI en su rol opositor y al mismo tiempo como opción de poder».

Además, en Capital, se debe diagramar el llamado a elecciones internas para autoridades partidarias, un trámite que estaba previsto más allá de la renuncia, el viernes pasado, del titular de la sede porteña, Fernando Melillo.

Esa retirada, aun cuando se prenunció hace cuatro meses, y las diferencias de algunos diputados con Carrió en diversos temas apuran los debates.

La legisladora se alejará de la mesa ejecutiva, lo que para algunos refuta la idea del verticalismo que imponía la fundadora del ARI, que no permitiría disensos. Pero Carrió seguirá siendo, claro, la candidata a presidenta de su partido y la referente más importante por cierto.

  • Perfil

    «El debate es sobre el perfilque adoptará el ARI», indicó a este diario el legislador porteño Fernando Cantero, quien fue electo titular de la bancada arista tras la renuncia de Melillo.

    «Eso no nos hace ruido, como tampoco las diferencias por la ley de ligadura de trompas», explicaron en el ARI con respecto a la renuncia de Melillo, quien venía perdiendo protagonismo en la bancada.

    El pase, por ahora a un bloque unipersonal, no termina, claro, de ser digerido en el ARI, pero tampoco en la totalidad del kirchnerismo, con el cual el legislador ha venido haciendo tanta oposición como Carrió al gobierno. En el ARI, sin embargo, aseguran: «Melillo se va con un grupo de amigos, no tiene armado territorial, no tiene locales, no tiene agrupación, era el presidente del partido, pero no tiene tropa».

    Quizá, Carrió se termine ofuscando más con el gobierno si su ex presidente del ARI Capital termina -como se afirma- dando el «borocotazo» para incorporarse al kirchnerismo. Pero tal vez habrá otras penas: no sólo Alberto Fernández mantuvo más de una reunión con Melillo en las últimas semanas; también se habría encontrado con Carlos Chacho Alvarez, quien parece haberse convertido, en la era post-Alianza, en una suerte de confesor de ex frepasistas nostálgicos. La izquierdista Beatriz Baltroc se encontró con él antes de dar su voto en la Comisión de Juicio Político contra la destitución del ex jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra. Baltroc integrará un interbloque con el Frente para la Victoria, aunque aún no ha participado de reuniones con la bancada que preside Diego Kravetz, acuerdos que se terminarán de tejer hoy.

    Algunos ex frepasistas que hoy comulgan en el oficialismoaniman la candidatura de Alvarez a jefe de Gobierno porteño. Sostienen, incluso, que hasta Alberto Fernández se entusiasma con la idea, si es que el jefe de Gabinete resigna su propia postulación. «No es representativo de lo que es el kirchnerismo», sostienen otros, que ven todas las posibilidades en la candidatura de Daniel Scioli.

    Así, el caso Melillo puede tener otras direcciones. Si bien en el kirchnerismo afirman que pronto será albergado por el Frente para la Victoria, también se remarca su buena relación con el entonces jefe de Gabinete de Ibarra, Raúl Fernández, hoy convertido en secretario general del gobierno de Jorge Telerman y en uno de sus principales «armadores» de política para la reelección del mandatario de la Capital Federal.

    Además, Melillo mantiene una vieja amistad con Fernández, que apenas se agrietó durante el proceso de juicio político contra Ibarra, donde el legislador votó en la sala acusadora para que se enjuicie al ex mandatario, mientras su esposa, Roxana Perazza, reportaba como secretaria de Educación en la Ciudad.

    Telerman la reemplazó por el kirchnerista Alberto Sileoni, asumido con el estatus de ministro del cual el jefe porteño dotó a su plantel. Ahora Perazza -quien siempre mantuvo su puesto en la plantapermanente de la Legislaturaporteña- reporta como colaboradora del bloque de la única ibarrista remanente, Laura Moresi, según lo ha informado hace unos días a las autoridades legislativas.

  • Algo esperado

    Melillo inició su militancia en el peronismo porteño, fue funcionario del ex intendente Carlos Grasso -junto con el actual ministro de Educación, Daniel Filmus; y el de Obras Públicas de la Capital Federal, Juan Pablo Schiavi- y tras otros rumbos recaló en el chachismo y finalmente en el ARI.

    Para los aristas, su alejamiento era algo esperado, ya que varios conocían que el legislador venía buscando «un pequeño lugar desde donde seguir en política» (tendría casi asegurada su reelección en las listas oficialistas, aunque por ahora lo niega).

    Inclusive, la propia Carrió lo fustigó, sin nombrarlo, en una suerte de congreso partidario que este año celebró el ARI en Mar del Plata, aunque en oportunidades la diputada reconocióque «al menos Melillo dice lo que piensa». Una de sus objeciones era la oposición total al gobierno de la diputada, cuando él reconoce logros en Néstor Kirchner. Sin embargo, si bien el alejamiento no convulsionó a los aristas porteños, los encuentra hoy en un debate interno, en el cual, entre otras cosas, deben resolver quién conducirá la sede Capital del partido.

    Por ahora está a cargo el vicepresidente, Guillermo Smith, un legislador que ingresó en diciembre pasado, pero los aristas buscarán consenso para dirimir la nueva conducción. Mientras se afianza en la agrupación la presencia de ex radicales y crece en la bancada la figura de Enrique Olivera -seguramente candidato a jefe de Gobierno porteño-, cuya incorporación el grupo de Melillo nunca terminó de comprender.

    Entre otros debates, también Carrió ha afrontado sus conceptos por la actual educación laica, y un proyecto diferente del de Marta Maffei en la materia. El jueves pasado, por caso, en la Legislatura porteña, donde se planteó el debate en la sesión ordinaria del cuerpo, Olivera salió en defensa de Carrió. Melillo ya tenía la decisión tomada, pero no encontraba la oportunidad para partir, idea que comenzó a urdir tras la destitución del entonces jefe de Gobierno Ibarra.
  • Dejá tu comentario