25 de diciembre 2000 - 00:00

Complica a Malvinas barco inglés con basura nuclear

El buque de bandera británica Pacific Swan, que transporta basura, tiene previsto pasar por el Mar Argentino entre el continente y las islas Malvinas. La nave lleva desechos radiactivos desde Cherburgo, Francia, hasta Japón y surcará el Atlántico Sur pasando por el Cabo de Hornos hacia el Océano Pacífico. Esa información la proporcionaron directivos de la empresa francesa Compañía General de Materias Nucleares (COGEMA) en una reunión con autoridades de la Armada Argentina. De cumplirse con ese derrotero, se estaría exponiendo a un riesgo potencial tanto el litoral marítimo continental como los pobladores de las Malvinas. En lo político, pondrá al país de nuevo en el centro del debate ambientalista.

La Cancillería firmó un comunicado conjunto con los gobiernos de Brasil, Chile y Uruguay «reiterando la preocupación expresada en anteriores oportunidades por el paso de la nave en la ruta del Cabo de Hornos». Y también advirtieron sobre «las normas del derecho internacional marítimo que reconoce la soberanía de los estados costeros en su mar territorial y su jurisdicción en materia de protección y preservación del ambiente marino en las respectivas zonas económicas exclusivas».

La actitud del Palacio San Martín aparece condicionada en esta oportunidad porque nuestro país vendió un reactor nuclear de investigación a Australia y en las cláusulas del contrato se fija que el combustible de desecho debe reprocesarse en la Argentina.A largo plazo la Argentina deberá recibir el uranio usado por el reactor que vendió la empresa Invap de Río Negro y transportarlo en un buque igualmente conflictivo como el Pacific Swan.

El barco inglés con 80 toneladas de residuos radiativos llegará a la zona marítima de jurisdicción argentina entre el 4 y 6 de enero de 2001.

La carga del Pacific Swan es combustible nuclear japonés reprocesado en la planta de COGEMA en Francia. Son 192 cilindros vitrificados que totalizan 80 toneladas de material radiactivo con una potencia contaminante similar a la que se liberó en el accidente de Chernobyl.

A nivel mundial dos empresas tienen capacidad para disponer de los desechos: British Nuclear Fuels y COGEMA.

Reunión

El miércoles pasado a solicitud de la Embajada de Francia, se llevó a cabo una reunión reservada con marinos argentinos de la que participaron diplomáticos de los tres países involucrados en el transporte de la basura nuclear: Francia, Gran Bretaña y Japón, además estuvieron presentes un capitán mercante inglés, Graham Bates, y un representante de la empresa COGEMA, Jean Claude Guais.

El cónclave mostró el interés del gobierno francés en suavizar la reacción que provoca el pasaje del barco nuclear; se detallaron las extremas medidas de seguridad que rodean a la carga, y se cumplen reglamentaciones muy estrictas de la Organización Marítima Internacional (IMO) y de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA). El capitán inglés mencionó que los barcos portacontenedores (son cinco) fueron especialmente construidos por la Pacific Nuclear Transport Ltd. con aprobación del departamento de Transporte del Reino Unido y están asegurados por Lloyds Register. En ningún momento trascendió el valor de la operación.

Pero para las autoridades de la Armada la navegación del Pacific Swan implica poner en funcionamiento una delicada maquinaria de seguimiento de los movimientos del buque. Se sabe que
para prevenir atentados o actos de piratería la ruta del barco nunca se difunde con anterioridad.

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