De la Rúa dijo que el ministro hizo un 'blooper' con su salud
Ya no es blindaje ni megacanje. Lo que ahora preocupa a los argentinos y sensibiliza a los mercados es la palabra arterioesclerosis o como la menciona, buscando la exquisitez, el diario "La Nación", aterosclerosis. Es comprensible la preocupación de que nada menos que el ministro de Salud, Héctor Lombardo, haya dicho que el presidente de la Nación sufre de arterioesclerosis o aterosclerosis. Aun cuando queden pocas esperanzas centradas en este gobierno que inventó la ex Alianza UCR alfonsinista-Frepaso, a cualquiera le preocupa que un presidente de la Nación -y más en un país con Constitución tan presidencialista-sufra de esa enfermedad que irriga con sangre, por obstrucción severa de las arterias, mal el cuerpo, incluso el cerebro. Ayer se trataba de restarle importancia al exabrupto de Lombardo, que nunca ha sido, precisamente, un facultativo destacado. Se desempeñó en las burocracias de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires como "delegado sindical médico", más contactado con afiliados al gremio municipal que con los pacientes de los hospitales. Tan poco útil era Lombardo que aquel estupendo y progresista intendente que tuvo la Municipalidad porteña, Osvaldo Cacciatore, decidió directamente despedirlo. Recaló en el radicalismo y de allí al actual gobierno "aliancista", que no se ha caracterizado, precisamente, por las genialidades que aportó a la conducción del Ejecutivo nacional. Hace más de un año también lo operaron al presidente De la Rúa de una cuestión respiratoria-pulmonar, ¿nadie le hizo un análisis de sangre y notó sus venas y arterias con colesterol? ¿Nadie lo medicó? ¿Tiene un médico permanente, como tenía y tiene Carlos Menem, quien desempeña la presidencia de un país? El aliancismo-gobierno sigue siendo un fenómeno político-electoral difícil de comprender para los argentinos. Incluso para los que lo votaron. Ayer De la Rúa intentó minimizar el hecho y acertó al decir que su ministro había perpetrado un "blooper". Triste fue que el Presidente agregase otro: para desmentir su arterioesclerosis, empezó a nombrar a sus médicos. Atinó el apellido de un par y se paralizó, en un murmullo que terminó con un pedido de auxilio a sus asesores. Dice el humor popular que, para su última angioplastia, a Fernando de la Rúa no hubo que anestesiarlo, porque está permanentemente dormido. Al humorista Manes Marzano se le ocurrió que un ayudante le dice al Presidente que Lombardo declaró que está arterioesclerótico, y De la Rúa contesta: Pavadas... A propósito ¿quién es Lombardo? Más allá del humor, lo cierto es que son demasiados los males que sobrevienen en el país desde que Alfonsín-De la Rúa-Terragno-Chacho Alvarez y Graciela Fernández Meijide un día decidieron formar una "alianza" para aprovechar el inevitable cansancio de 10 años de menemismo en el mando y alzarse con una Presidencia de la Nación. Demasiados males para un solo país...
-
Denuncian que el hijo de una diputada de LLA amenazó con llevar un arma a la escuela y matar a sus compañeros
-
Reclamo universitario: clases públicas frente a la Casa Rosada por la ley de financiamiento
De la Rúa, con humor, acusó a Lombardo de haber cometido un «blooper» cuando aseguró que sus arterias se ven afectadas de la conocida enfermedad que provocan su endurecimiento por placas de grasa.
Aclaración
«Así que me siento regio»,
insistió el Presidente, escoltado por Lombardo y Ricardo Ostuni, durante una conferencia de prensa en la Casa Rosada. Para aclarar un poco más de qué se tratan sus dolencias, incluso De la Rúa dijo que no puede subir escaleras por recomendación del médico, pero con respecto a la cicatriz que le dejó la intervención quirúrgica. Cuando quiso mencionar a los médicos, sin embargo, tuvo un lapsus y debió pedir ayuda a sus asesores.
Ostuni reforzó la historia clínica con un parte de los médicos que atendieron al Presidente -Cristian López Saubidet y Luis Cao, responsables de la interconsulta cardiológica-para «ratificar» que De la Rúa no está enfermo.
«El examen clínico y los estudios cardiológicos efectuados mostraron una obstrucción parcial en la arteria coronaria derecha», certificaron los profesionales y explicaron que «se realizó una angioplastia electiva, no urgente, que fue exitosa mostrando una función normal del músculo cardíaco». Los médicos agregaron que otros estudios que se realizaron «no evidenciaron ninguna enfermedad vascular periférica ni en los vasos del cuello» y remataron con que «el conjunto de la información y los estudios realizados permitieron la completa curación de la obstrucción con una previsible buena evolución en el seguimiento a largo plazo, con el tratamiento y régimen higiénico dietético adecuado».
Informe
«Si alguien está enfermo, no significa que las elecciones tengan que adelantarse», contestó Ruckauf luego de manifestar que «a todos nos preocupa que el Presidente no esté bien y que las tareas del gobierno avancen».
Lombardo, por supuesto, se defendió y habló de una mala interpretación de su diagnóstico: «Yo sé muy bien, como médico, como funcionario y amigo, que el Presidente ha solucionado sus problemas y está perfectamente bien para realizar sus tareas».




Dejá tu comentario