22 de octubre 2002 - 00:00

Destapa hoy vice R. Saá; De la Sota seduce a Gracielas

Adolfo Rodríguez Saá anunciará esta tarde, en el Club Español de la Capital Federal, el nombre de su candidato a vice. Las apuestas se concentran, desde el domingo por la noche, en el radical Melchor Posse, a quien el postulante presidencial del autodenominado Movimiento Nacional y Popular entrevistará en la mañana de hoy, cuando arribe desde San Luis a Buenos Aires.

Uno de los principales espadones del adolfismo definió anoche las razones de esa chance en favor del veterano ex intendente de San Isidro: «El 'Cholo' es el mejor para la construcción de un movimiento porque es un movimientista a ultranza y además se lleva un pedazo».

Este lugarteniente de Rodríguez Saá minimizó los demás nombres que se han mencionado como posibles compañeros de fórmula: «¿Teresa Solá? Mucha charla pero nunca cerró nada. ¿Felipe Solá? Siempre pidió 15 días más, 10 días más. ¿Alberto Balestrini? Quiere ser primer candidato a diputado nacional y pelear la presidencia de la cámara...».

El anuncio del candidato se hará a las 15 en la Capital Federal, cuando termine la habitual reunión del comando nacional del adolfismo en la sede del Club Español de la calle Bernardo de Irigoyen, a metros de la Avenida de Mayo, y estará acompañado de otro anuncio: que antes del jueves la fórmula que encabeza Adolfo será anotada para competir dentro del PJ.

Ese día, el gobierno espera que la Cámara Nacional Electoral dicte sentencia volteando el fallo de María Romilda Servini de Cubría sobre las internas, lo que redundaría en la reposición del sistema de elección de candidatos en comicios obligatorios, abiertos aunque quizás no simultáneos. Si eso ocurre, pueden peligrar las intenciones de R. Saá de competir dentro del PJ contra las demás fórmulas y si no gana, después ir por afuera. La Ley 25.611 impide ese atajo porque impone como condición para anotar una candidatura que la fórmula nominada gane la elección interna. De perder la interna, Adolfo sólo podría ir por afuera si tuviera vigencia la suspensión de esa ley según el fallo Servini.

Las expectativas sobre los presuntos vices alcanza a los demás precandidatos del PJ, salvo a Carlos Menem, que ya anunció hace rato su asociación con Juan Carlos Romero. Desde anoche José Manuel de la Sota -el candidato «natural» del duhaldismo a la presidenciase encerró en una serie de reuniones en la Capital Federal.

Como
R. Saá, De la Sota piensa en un segundo de la provincia de Buenos Aires. En confianza, el gobernador licenciado de Córdoba piensa que esta pelea por la candidatura es ya casi una inversión a futuro más que una chance de ser presidente. «Una inversioncita», les suele decir a los amigos. Igual especula con correr, hasta donde lo dejen, en serio por la postulación y para eso le parece imprescindible un vice bonaerense. No le conforma mucho la oferta de Eduardo Duhalde de que se haga acompañar por el diputado Jorge Villaverde, hoy encargado de reunir firmas para que sesione un Congreso del PJ nacional para interceptar la candidatura de Menem.

De la Sota
piensa en algo más eficaz, una mujer de ese distrito y tiene previsto conversar hoy con las dos Gracielas del gabinete.

Graciela Camaño, a cargo de Trabajo, le parece ideal por su incardinación en el sindicalismo, además de sus condiciones personales para la gestión política en un tema complicadísimo. Le ofreció ya antes el cargo y Camaño le dijo que no, pero hoy espera torcer esa negativa.

Con
Graciela Giannettasio, una duhaldista de paladar negro, De la Sota en realidad no se ha vuelto a ver desde el acto que la ministra de Educación le organizó hace dos meses en Florencio Varela. Anoche, Giannettasio negó conocer las intenciones del cordobés de ofrecerle participar de la fórmula, pero dejó abierta la posibilidad de discutirlo.

Un tercer candidato que asegura se anotará
«por adentro» el jueves es Néstor Kirchner, un postulante virtual que resulta de la fusión de una sobreexposición televisiva con el deseo de que nunca nadie le cuente las costillas, o los votos reales que puede tener. Por eso aceleró en las últimas horas las charlas con el gobierno para desplazarlo a De la Sota del proyecto presidencial y ser él el competidor «natural» de Olivos.

Blanqueó sus relaciones con
Duhalde, con quien nunca dejó de tener reuniones secretas en lugares francos. Pidió pruebas de amor, por caso que Duhalde le ponga un vice como sería Felipe Solá o Juan José Alvarez, pero ninguno de estos dos dirigentes ha pensado en dejar sus actuales cargos para correr esa aventura.

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