La oportunidad no podía pasar de largo para los peronistas. Ayer, ese bloque presentó un proyecto de resolución en la Cámara de Diputados para que el Poder Ejecutivo informe «exhaustivamente acerca del estado actual de salud» de Fernando de la Rúa. Todo comenzó cuando, el martes pasado, el ministro Héctor Lombardo reconoció que Fernando de la Rúa tenía arterioesclerosis. No les importó a los peronistas que, después de esa declaración, el gobierno se haya sumergido en un debate sobre comunicación tratando de esclarecer acerca de la salud del Presidente. Por eso en el pedido de informes se hace referencia a esa declaración para luego avanzar en un terreno mucho más complicado.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Allí, el misionero Arnaldo Valdovinos, seguido luego por el resto de los peronistas, pidió que se informara « acerca de la aptitud para ejercer su cargo (con relación a De la Rúa) y en consecuencia los riesgos de gobernabilidad, dado que la arterioesclerosis es una enfermedad que implica crecimiento progresivo, riesgo arterial y, eventualmente, infarto».
Las declaraciones de Lombardo generaron una crisis en el seno del gobierno que merecieron, incluso, la respuesta de los voceros oficiales por el «error» cometido por el ministro de Salud.
Los considerandos del proyecto abundan más todavía sobre los peligros de la enfermedad presidencial: «La citada enfermedad implica una peligrosidad potencial, que se agrava con el ritmo de vida y otros factores de riesgo, produciendo daños arteriales y básicamente coronarios».
Para terminar de justificar el pedido, los peronistas pisotean un poco más las posibilidades del Presidente: «Mueve a la presentación de este proyecto, si el hecho de la aparición de esta enfermedad implica en la persona del Presidente efectos invalidantes o de disminución de la potestad para ejercer su cargo y, consecuentemente, el eventual riesgo de gobernabilidad por el que atravesaría nuestra nación».
Dejá tu comentario