Fracaso en intervención
El gobierno ordenó ayer acelerar la retirada de la intervención federal en Santiago del Estero al considerar irrecuperable la gestión del polémico Pablo Lanusse. Eso traducen dos dictámenes del propio Néstor Kirchner: no presionar más por una reforma constitucional y no favorecer a ningún candidato «oficial», comprometiéndose el oficialismo a apoyar al postulante a la gobernación del PJ que surja de las internas obligatorias del 12 de diciembre.
-
Reforma laboral: a pedido de un gremio minero, la Justicia volvió a frenar parte de la ley
-
Con la reforma electoral, el Gobierno busca prohibir la contratación de asesores extranjeros: qué hay detrás
Pablo Lanusse
«No hay candidato oficial, el Presidente va a apoyar el candidato del PJ que salga de las internas de diciembre», fue la instrucción que debe articular la intervención desde hoy.
Los pobres resultados de esa gestión, que se quedó además sin padrinos al renunciar el fogonero de ese plan, el polémico Gustavo Béliz, pusieron al gobierno nacional frente a su fracaso político más grande y ante la necesidad de un plan de fuga.
La instrucción presidencial es que Lanusse se limite a administrar la provincia, que no se meta en política y que abandone el proyecto de algunos de sus ministros y asesores de tentar la creación de un Frente Cívico con radicales y peronistas disidentes parecido al que sucedió a los Saadi en Catamarca hace una década. En ese armado, el candidato sería el actual intendente radical Gerardo Zamora.
La oportunidad de la orden es que el lunes cierra la inscripción de listas para las internas obligatorias del próximo 12 de diciembre, y varios candidatos del peronismo han reclamado algún apoyo de Lanusse o de la Casa Rosada. Esas internas son clave porque esta vez no habrá ley de lemas, y es de suponer que quien las gane dentro del peronismo le disputará la gobernación al radical Zamora (que lidera los sondeos) en las generales del 20 de febrero (los radicales no van a internas porquehan acordado lista única).
Hasta el lunes se sucederán las negociaciones entre los candidatos del peronismo para anotarse en esa interna, pero nadie cree que se logre presentar una lista única que los exima de ir a las urnas. Por un lado, el diputado José Figueroa le ha ofrecido ser vice a Humberto Salim, intendente de la localidad de Frías, pero éste no le contestó porque juega en la gravitante «liga de intendentes» que ensayará un candidato propio.
• En carrera
Por otro lado, corre el diputado José Cantos, que llegó a la banca en el Congreso Nacional por fuera del PJ, pero que disputará la interna de este partido.
También están en carrera otro Salim, Fernando, apodado «Pimpi», que participa de las negociaciones para una eventual lista única.
De ese proceso se quedará afuera el abogado Francisco Cavalloti, a quien se atribuye representar políticamente -no sólo profesionalmente-al matrimonio Juárez en las próximas elecciones.
Un último personaje es el sindicalistapredilecto del obispo Juan Carlos Maccarone; se trata de Javier Baudino, uno de los fogoneros de la intervención con militancia en la defensa de los derechos humanos y ligado al padrino que le queda a la intervención en Buenos Aires, el secretario Eduardo Luis Duhalde.
Este Baudino fue mencionado por la liga de intendentes como posible precandidato en las internas del PJ, pero nadie lo ha medido aún como competidor. No hay que perder de vista a esta liga de intendentes porque es el sistema que promueve Juan Carlos Mazzón en varias provincias como germen de una línea Kirchner dentro del partido en varios distritos. Sin ir más lejos, esta tarde en Santa Fe, Mazzón lanza una liga de intendentes de ese distrito en la que militan, equidistantes de Jorge Obeid y Carlos Reutemann, los alcaldes de Santa Fe capital, Casilda, Cañada de Gómez, San Javier, San Lorenzo y otras localidades.




Dejá tu comentario