15 de noviembre 2002 - 00:00

Gobernadores y partidos, a Olivos para apoyar acuerdo

El gobierno citó para el lunes a las 11.30 a todos los gobernadores en la residencia de Olivos para pedirles un acuerdo político que respalde las negociaciones con el FMI. Eduardo Duhalde le confió ayer a un grupo de senadores peronistas las nuevas exigencias del FMI para alcanzar un acuerdo con la Argentina, que un minuto antes le había transmitido Roberto Lavagna desde Washington: aprobar el Presupuesto Nacional, la ley que limita las moratorias impositivas y eliminar los planes de competitividad. Además, el Presidente les explicó que el Fondo exige un acuerdo político general de todos los partidos, bloques parlamentarios y gobernadores, razón por la que convocó a todos el próximo lunes a la residencia de Olivos.

«Si quieren el acuerdo tienen que saber que hay costos»,
les dijo Duhalde a los presentes. Ya sea por presión política del Presidente, o por pedido real del FMI, los legisladores recibieron un mensaje claro: «No se firma con el Fondo si el Congreso no frena la ola de proyectos sobre suspensión de ejecuciones o quiebras». El pedido incluye, no sólo controlar el bloque PJ, sino un acatamiento por parte de radicales, peronistas disidentes y menemistas.

Antes de partir ayer a República Dominicana, Duhalde recibió en Olivos a una delegación integrada por Juan Carlos Maqueda, Jorge Capita-nich, José Luis Gioja y Oscar Lamberto. En la reunión estaban además, Jorge Matzkin, José Pampuro, Alfredo Atanasof, Eduardo Amadeo y Eduardo Camaño. Los senadores oficialistas habían pedido la audiencia para discutir el veto a la ley que permitía la cancelación de deudas con bonos y títulos públicos. Tanto en el Senado como en Diputados están listos para rechazar ese veto presidencial y por eso se apuró la cita. En principio Duhalde quedó convencido con los argumentos que lanzó Lamberto: «No hay costo para el Estado y con esta ley calmamos 70% de los casos complicados de ejecuciones judiciales.Además, nadie nos pudo decir con seguridad hasta ahora que el Fondo se oponga a esa ley». El Presidente terminó acordando, no sin antes advertir que: «primero tengo que hablarlo con Lavagna».

No había terminado de discutir ese tema cuando sonó el teléfono y Duhalde atendió un llamado del ministro desde los EE.UU. que tras cortar comenzó a comentar a los presentes. «El Fondo habla de sancionar tres proyectos que considera clave como condición para cerrar un acuerdo y quieren que haya acuerdo parlamentario para votarlos: el Presupuesto Nacional 2003, limitar las moratorias impositivas por ley y la eliminación de los planes de competitividad que quedan vigentes», les dijo.

• Problema político

«No hay demasiado problema en eso», dijeron Gioja y Lamberto.

El Presupuesto 2003 está en tratamiento en Diputados y puede ofrecer algún inconveniente, pero solucionable, aunque aquí queda por resolver un problema político, ya que el menemismo ha anunciado que bloqueará el tratamiento si no se destraba el cronograma electoral.

En cuanto a la limitación para llamar a moratorias impositivas, el proyecto ya fue votado por Diputados y ahora espera en la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado, presidida por el pampeano
Carlos Verna.

Más problemática es la eliminación de los planes de competitividad. Algunas exenciones consagradas en esas medidas lanzadas por
Domingo Cavallo ya fueron eliminadas, pero quedan vigentes las que benefician al sector del transporte, el campo y los medios de comunicación y culturales.

Duhalde
continuó explicando que el punto central que pedía el FMI era el acuerdo político general garantizando la aceptación de las metas y medidas pedidas por el organismo. Ese pacto debía incluir a todos los bloques parlamentarios y gobernadores. La preocupación se volvió entonces bronca, cuando los funcionarios comenzaron a criticar la convocatoria de radicales, aristas, menemistas y seguidores de Néstor Kirchner, a la sesión especial para sancionar una prórroga a las ejecuciones hipotecarias. El miércoles pasado casi consiguieron quórum e intentarán nuevamente la se-mana próxima sancionar el proyecto. Esa incertidumbre puso los pelos de punta a todo el gobierno, que ve al PJ debilitado en Diputados. Por otro lado los funcionarios del FMI creen que Duhalde no puede darles ya garantías políticas a futuro y piden que todos los sectores apoyen el acuerdo.

• Costo y beneficios

«Por eso es que estamos convocando a los gobernadores y los líderes parlamentarios a una reunión urgente el lunes. Quiero saber si están de acuerdo o no con la negociación. Pero tienen que saber que si arreglamos, hay costos y beneficios y si no lo hacemos, también. Tienen que acordarse que si cerramos el acuerdo hay financiamiento para los planes sociales, para refinanciar deuda y para rescatar las monedas provinciales. Si no cerramos, no hay nada», explicó el Presidente.

Como existía confianza entre los presentes, el clima se volvió más distendido y comenzaron a ventilarse los pormenores de la negociación con el Fondo:
«Los radicales tienen que dejarse de embromar con ese discurso estúpido», dijo Matzkin en alusión a los pedidos de sesión especial con show incluido por las ejecuciones hipotecarias.

«Hay que entender también que esto no se soporta por mucho tiempo. El Fondo todos los días nos corre la raya un poco más adelante»
, retrucó Lamberto.

«Ustedes no se imaginan lo que son los pedidos. La gorda Kruger está loca»
, dijo Duhalde sonriendo, «No, la Kruger es una hija de puta», le retrucaron todos los senadores presentes.

El Presidente se levantó para marchar hacia Santo Domingo, pero dio antes media vuelta para contar un chiste. Relató el del hombre que llega al médico con voz muy finita, casi de mujer y se queja porque así no tiene éxito con las mujeres. «El doctor lo revisa -contó el Presidente-y le dice que hay que cortarle el miembro, de grandes dimensiones, que por el peso provoca el problema» y más adelante el hombre vuelve arrepentido pidiendo un reimplante, pero la voz finita ya la tenía el médico.

Cuando las risas terminaron,
Duhalde tuvo tiempo para pedirles desde la puerta: «Ah, y por favor, vótenles a los radicales la suspensión de las internas por única vez, así terminamos con el tema de la ley de elecciones».

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