4 de diciembre 2001 - 00:00

Habrían dejado 100 muertos ataques al refugio de Bin Laden

Kabul (AFP, Reuters) - La zona del este de Jalalabad en la que el terrorista Osama bin Laden está oculto fue ayer blanco de intensos bombardeos, según informó el contraalmirante estadounidense John Stufflebleem. En medio de versiones sobre un centenar de muertos civiles como consecuencia de los ataques, lo que fue relativizado por el Pentágono, un grupo de elite se acerca a las grutas de Tora Bora para cumplir el máximo objetivo de la operación Libertad Duradera.

Kenton Keith
, portavoz de la coalición antiterrorista afirmó en Islamabad, la capital paquistaní, que «hay fuerzas de la coalición en la zona», sin más precisiones. El portavoz no quiso comentar una información de la agencia «Afghan Islamic Press (AIP)», según la cual unos 20 soldados de elite estadounidenses llegaron el domingo a Jalalabad para llevar a cabo una operación en Tora Bora, donde está el complejo de galerías subterráneas.

Stufflebeem, en tanto, agregó que el mullah Mohammed Omar se encuentra en Kandahar, la capital política y militar de los talibanes que está siendo asediada por la Alianza del Norte y los bombardeos estadounidenses.

El jefe militar de la provincia de Nangarhar, Haji Mohammed Zaman, antitalibán, informó que unos 100 civiles murieron y cerca de 200 resultaron heridos en tres noches de bombardeos estadounidenses en las proximidades de Jalalabad. La primera noche, «los aviones estadounidenses bombardearon un pueblo de civiles inocentes, en donde murieron 80 personas», indicó Zaman. Otros dos bombardeos causaron dieciséis muertos más.

• Confirmación

Sin embargo, el Pentágono dijo no tener «informes de que poblaciones hayan sido alcanzadas; en cambio, todos los ataques dieron en objetivos militares», que son precisamente las fortalezas de Al-Qaeda en Tora Bora.

El mismo Zaman confirmó que Bin Laden se encuentra en el lugar y afirmó haber enviado a un emisario para que pensara «el daño que está produciendo y negociar».

El aceleramiento de la ofen-siva sobre la cúpula de Al-Qaeda en Afganistán, llevó a que se empleen armas de última tecnología para la fase final del operativo
. El diario «The New York Times» informó que Estados Unidos está utilizando una serie de nuevas armas creadas oportunamente para destruir los búnkers subterráneos de Irak y Corea del Norte.

El Pentágono decidió utilizar en Afganistán las nuevas armas, aunque están en su etapa experimental. Entre ellas figura un ca-ñón de fuego rápido, construido por la Defense Special Weapons Agency especialmente para las fuerzas especiales, con capacidad para quitar las capas rocosas con una serie de explosiones secundarias que remueven rápidamente los escombros creados por las primarias. Una segunda arma disponible es la bomba AGM-86D, una versión mejorada de una bomba de alta penetración ya empleada por la Air Force en los misiles Cruise lanzados por los aviones. Una prueba fue efectuada con éxito la semana última en Nuevo México, en el polígono militar de White Sands, donde un bombardero B-52 lanzó un misil dotado con este tipo de bomba, destruyendo «un búnker subterráneo reforzado».

Otras herramientas especializadas en la destrucción de blancos subterráneos, como búnkers y grutas, se están experimentando en estos días en una serie de túneles construidos en su momento en el Polígono Nuclear de Nevada para estudiar las pruebas nucleares subterráneas.

Esta serie de armas fue ideada en los años noventa, con el fin de atacar países como Irak, Corea del Norte, Libia e incluso Irán, que habían ubicado en complejos subterráneos algunas de sus actividades para evitar la vigilancia de los satélites espías norteamericanos.

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