Intendentes frenaron los foros "arslanianos"
-
Senado: el PRO amenaza con votar la remoción de Adorni y complica los planes del Gobierno
-
El Senado consiguió dictaminar la ley Hojarasca, que elimina más de 60 leyes consideradas en desuso
Felipe Solá «negoció» ayer, con intendentes del PJ, la UCR y el vecinalismo, una serie de retoques al Plan de Seguridad de León Arslanian. El más importante: foros vecinales estarán bajo el poder de los jefes comunales.
Solá recibió a los jefes comunales con Graciela Giannettasio, Arslanian, Arriola y los ministros de Gobierno, Rafael Magnanini, y de Justicia, Eduardo Di Rocco. Además participaron Juan Garivoto y Juan Amondarían, jefes del PJ de Diputados y del Senado de Buenos Aires.
Alfredo Meckievi ( Dolores), Gilberto Alegre ( Villegas), Andrea García ( Ameghino) y Juan De Jesús (Partido de la Costa) se turnaron, entre otros, para desplegar sus planteos al modelo Arslanian. Todos expresaron su respaldo a Solá que luego recibió a radicales y vecinalistas.
Quedaron, básicamente, dos planteos:
• Que la reglamentación de la Ley de Policía Comunal fije expresamente la responsabilidad del intendente para nombrar o remover a los comisarios de su ciudad y determinar la estrategia de lucha contra el delito, pero sin « responsabilidad operativa» -»No quiero ser gerente de la Policía y tener que decirle a cada efectivo qué tiene que hacer», explicó un intendentesobre la fuerza.
• Que la ley sobre Foros de Seguridad indique que será el intendente el presidente de ese cuerpo y que explicite que su función será la de «sugerir o proponer» políticas de seguridad pero no definir las mismas ni, muchos menos, designar o remover a los jefes policiales.
En otro tramo, surgió un ítem que tensó el poco fluido vínculo entre Arslanian y Di Rocco. El primero hizo circular la semana pasada un plan para descentralizar las fiscalías. Di Rocco, que planea agregar 78 fiscales, lo frenó en seco: «No hay que policializar la Justicia».
Para evitar más sangre medió Solá, que hoy se reunirá con los 10 fiscales generales de la provincia.
Pero mientras el gobernador escuchaba esos planteos en La Plata, en una quinta del sur del conurbano, un grupo de comisarios expulsados de la fuerza, nucleados en Los Sin Gorra, gestaban su retorno a la «acción» para oponerse al plan del ministro que, seis años atrás, los echó de la Policía.
• Repudio
Logró Arslanian que los clanes de retirados, antes dispersos, se unifiquen para repudiarlo: el gremio Apropoba, el Círculo de Oficiales y el Centro de Retirados, además de Los Sin Gorra y otro sector autodenominado Los Pata Negra, hicieron ahora causa común.
Ayer, un puñado apareció por la Legislatura para operar en contra de la sanción de una ley, enviada por el ministro, que quita a los uniformados el manejo de la Caja de Retiros de la Bonaerense, su obra social y un Fondo de Ayuda, que surge del aporte de 1% de los efectivos en actividad y retirados.
En esos sillones, según se quejan los retirados, Arslanian pretende sentar a administradores civiles para controlar y auditar el destino de los fondos. En la Legislatura, el PJ avisa que ésa será la última ley (de un paquete de 8 textos) que analizarán.
Por las dudas, los retirados (suman unos 15 mil en toda la provincia) prometen movilizarse hasta La Plata para impedir que ese escrito se convierta en ley.



