Kirchner cambia acto del 25 por un festival
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Hugo Moyano
• El reconocimiento de que el «armado» kirchnerista, multiplicado en tres o cuatro logos, no es suficiente para garantizar una plaza masiva. Dependería, por eso, de la tropa que podrían aportarle el peronismo duhaldista, o el piquetero Luis D'Elía y el camionero Hugo Moyano -cuyas bandas se saludaron con trompadas y puntazos en Parque Norte-para anotar un nivel de concurrencia que evite el papelón. A pesar de que por intermedio de variosformatos -la Corriente Peronista Federal, Confluencia Argentina o el grupo Michelángelo, entre otros-, el kirchnerismo salió a construir un espacio propio, eso no le alcanzaba para «llenar la plaza».
• Sobre todo porque la irrupción de Juan Carlos Blumberg modificó todos los parámetros de la multitud callejera: comparado con las movilizaciones de 150 mil y casi 100 mil personas de la Cruzada por Axel, un tumulto de menos de 60 mil personas sería un fracaso. Si al Congreso el 1 de marzo, cuando inauguró el año legislativo, con el aporte del PJ de Buenos Aires, arrastró sólo 12 mil personas; en la cumbre pingüina de Parque Norte no hubo más de 15 mil militantes y a la ESMA concurrieron entre 12 y 25 mil, quedó probado que ni por derecha ni por izquierda, Kirchner logró convocar multitudes. «Una cosa es el apoyo de 80 por ciento de la gente, otra muy distinta que ese que apoya tus medidas vaya a la plaza a aplaudirte y poner el pecho», interpretó un kirchnerista que conoce hasta el porqué médico de la preferencia del Presidente por los mocasines.
En medio de los tironeos con caciques top del peronismo, que Eduardo Duhalde juntó en San Vicente el lunes último, y con la crisis energéticaensombreciendo el ánimo del público, montar un acto de aplausos para Kirchner suponía un riesgo demasiado alto.
Por eso, optó por lo sencillo. El martes, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, convocó a un grupo de funcionarios para difundir el formato que Kirchner le bosquejó antes de volar hacia Nueva York y Washington. «Una fiesta patria», copió el neuquino.
• Programa
Al final, la jornada del 25 de mayo -primer aniversario de su asunción-arrancará con una chocolatada en la Plaza de Mayo, seguirá con el Tedéum en la Catedral Metropolitana a las 11 y pasado el mediodía, hasta el atardecer, se coronará con un recital frente a la Casa Rosada.
Arriba de ese escenario, además del cubano Rodríguez, Aute y la porteñísima Varela, aparecerán también León Gieco, Ignacio Copani y Diego Torres, entre otros anotados, pero todavía no contratados por los organizadores.
Quizá, la plaza feliz y de aplausos que Kirchner comprobó no lograría fletando micros desde el conurbano y repartiendo viandas, la consiga de un modo más sencillo y, hasta menos oneroso: una especie de «rave» latina y tanguera en Plaza de Mayo. Pero sin marcha peronista.




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