La Justicia ratificó ayer las atribuciones de Carlos Menem como presidente del PJ que le discute desde el congreso del propio partido su adversario interno Eduardo Duhalde. Un fallo que dictó ayer la jueza electoral de la Capital Federal rechazó la pretensión duhaldista de que la conducción efectiva del partido fuera asumida por los gobernadores del PJ desde un Comité de Acción Política que, reconoce la jueza, nunca ha llegado a reunirse. La decisión en favor de Menem la apoya la magistrada en que debe evitar una virtual acefalía del partido. Sin embargo -y en busca de la apariencia de un empate que no agravie demasiado al líder de Lomas de Zamora-, Servini volteó a Carlos Corach y César Arias como apoderados partidarios y a Ana María Mosso como interventora en el PJ Capital.
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En la decisión más personalista que hizo votar Duhalde en el polémico congreso reunido en Lanús hace un mes, se hizo nombrar como interventor en el PJ de la Capital Federal en reemplazo de la ex diputada Mosso.
El gesto causó irritación en sus adversarios internos porque revela la intención del senador de dominar el partido en dos de los cuatro distritos más poblados del país. Ese hecho se considera decisivo de cara a la nominación de candidatos a las elecciones del 2003 si Duhalde insiste en trasladar a la Capital el método de postulación que suele usar en la provincia de Buenos Aires. Siempre impone lista única y con puestos que suele llamar «tapón», es decir sin revelar el nombre de quien ocupará la candidatura. Ese detalle lo revela Duhalde horas antes de la fecha de cierre de las listas merced a la autorización que se hace dar por el Congreso provincial del PJ para elegir a su gusto candidatos. Servini dispuso dejar en suspenso lo resuelto el 10 de noviembre último y aprobado por el congreso, salvo la facultad de Duhalde de designar interventores y apoderados. Con eso, de paso, concedió legalidad a ese congreso.
Amparo parcial
La resolución hizo lugar parcialmente al pedido de amparo impulsado por César Arias, para que declarara la nulidad del congreso realizado en Lanús. Igual Menem apelará ante la Cámara Nacional Electoral el fallo que, aunque lo devuelve a la plena conducción del PJ, le resta la facultad en lo que hace a interventores y apoderados.
Al respaldar las demás decisiones del congreso de Lanús, no sólo será Duhalde interventor del PJ capitalino; José «Conde» Ramos intervendrá el partido en Corrientes y Víctor Ramos seguirá a cargo del PJ de Catamarca. En esa provincia este dirigente ha sido el gerente de la candidatura de Luis Barrionuevo y de la expulsión del clan Saadi de la estructura partidaria, pese a que Duhalde les prometiese a éstos que los repondría en la conducción del partido.
Señala la jueza que «si bien del acta del congreso partidario realizado el 10 de noviembre de 2001 surge la decisión de crear la Comisión de Acción Política, no existen constancias en las actuaciones principales de que dicha voluntad se haya concretado en los hechos, ya que no se encuentra acreditado que la mencionada comisión se hubiera constituido, que haya sido implementada en la realidad, ni que quienes fueron designados como miembros naturales de la misma hayan aceptado el cargo conferido. Menos aún, que sus integrantes hubieran asumido dicho cargo o dictado su reglamento, tal como lo establece la mencionada acta». Y agrega en forma definitoria: Se produce «el hecho del traspaso de facultades esenciales para la conducción partidaria, a un órgano inexistente a la fecha».
El menemismo y el duhaldismo rechazaron el fallo. Menem les ordenó a Arias, Corach y a Mosso -que como interventora en el PJ porteño convocó a internas para el 14 de abril-, que debían mantener la presión, apelando el fallo, porque deja subsistentes las resoluciones del congreso.
Los duhaldistas festejaron que la jueza no se expidió sobre el pedido del menemismo de la nulidad del congreso.
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