"No hay persecución política"
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«No coincido para nada con esa declaración, aunque sí me parece muy importante la decisión de no obstruir la labor parlamentaria, que era lo que mucha gente temía», indicó ayer Alfonsín, quien destacó la primacía de «la madurez por encima de la irritación». Aseguró que «no hay ningún tipo de intención por parte del gobierno, ni de la Alianza, de realizar ninguna actividad tendiente a lo que pueda llamarse persecución».
Ruckauf ya señaló que no va a pronunciarse sobre la situación de Menem y que tratará de competir con él en las elecciones internas del PJ, el año próximo. Esto es, si ambos son candidatos a presidente para 2003 -o a la titularidad del PJ-, algo que en el peronismo está lejos de haberse definido.
«No me alegra lo que pasa en el país. Tener a un ex presidente en esa situación, lo mismo que varios ex ministros complicados. Incluso quien fue el jefe del Ejército, el general Martín Balza, por el que tengo particular respeto, no me gusta», admitió Alfonsín, sin aclarar los vínculos familiares que lo unen con el general retirado.
El jefe radical recordó incluso que durante el alzamiento militar de Monte Caseros (en Corrientes), se comunicó con Balza, quien estaba a cargo de un regimiento en Neuquén, y el militar le manifestó su apoyo y se mostró «al servicio de la Constitución».
• Sin impunidad
De todos modos, y en relación con la causa de las armas, Alfonsín advirtió que «en ningún país democrático puede existir impunidad» y ni siquiera como abogado quiso opinar sobre la figura jurídica de la asociación ilícita, que el juez Urso utilizó para acusar y detener a Menem, Balza, Emir Yoma y Antonio Erman González.
Por su parte la Corriente Progresista de la UCR descalificó el documento dado a conocer por el consejo nacional del PJ, desmintiendo también que Menem sea un preso político, asegurando que «el PJ está perseguido por sus propias culpas». Mediante un comunicado que lleva la firma de Aldo Neri y Gabriela González Gass, esta línea interna del radicalismo porteño aseguró que «no existe persecución política, ni en el caso de la venta de armas ni en ningún otro caso».
Sostienen que «Menem no está detenido por ser titular del Partido Justicialista, sino porque mientras fue presidente de la Nación se vendieron ilegalmente armas a Ecuador y Croacia». Indicaron que ese hecho «no es un invento de nadie, es un delito que se cometió y en él se presume la responsabilidad del ex primer mandatario de la Argentina».




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