15 de junio 2001 - 00:00

"No hay persecución política"

Raúl Alfonsín, en su carácter de titular del comité nacional de la UCR, salió ayer al cruce del último documento del consejo nacional del PJ, negando que el gobierno o su partido hayan influido en la detención de Carlos Menem. Del mismo modo se pronunciaron el bloque de diputados de la Alianza UCR-Frepaso y la autodenominada Corriente Progresista del radicalismo porteño.

«No coincido para nada con esa declaración, aunque sí me parece muy importante la decisión de no obstruir la labor parlamentaria, que era lo que mucha gente temía»
, indicó ayer Alfonsín, quien destacó la primacía de «la madurez por encima de la irritación». Aseguró que «no hay ningún tipo de intención por parte del gobierno, ni de la Alianza, de realizar ninguna actividad tendiente a lo que pueda llamarse persecución».

En un documento aprobado por la casi totalidad de la dirigencia peronista, el Consejo Nacional del PJ denunció que Menem, detenido en el marco de la causa por el tráfico de armas a Croacia y Ecuador, es un «preso político del gobierno radical», y señaló que es víctima de «persecución, calumnias y acusaciones falsas» y de la «más formidable campaña de desprestigio jamás consumada» en la historia argentina.

• Independencia

Candidato a senador nacional de la Alianza por la provincia de Buenos Aires, Alfonsín afirmó ayer que «aquí no tiene nada que ver el gobierno y como sabemos hay absoluta independencia de los poderes», enfatizó al ser consultado sobre la declaración del PJ. Durante una extensa entrevista radial, el ex presidente matuvo incluso un breve diálogo con Carlos Ruckauf, con el que coincidió en que «hay que esperar a lo que diga la Justicia y que «no hay que entorpecer la marcha de la democracia en el país».

Ruckauf
ya señaló que no va a pronunciarse sobre la situación de Menem y que tratará de competir con él en las elecciones internas del PJ, el año próximo. Esto es, si ambos son candidatos a presidente para 2003 -o a la titularidad del PJ-, algo que en el peronismo está lejos de haberse definido.

Alfonsín y el gobernador bonaerense coincidieron en cuanto a que la Justicia debe continuar con su marcha en el caso del tráfico de armas. El ex presidente lamentó la «actitud» que adoptó el consejo nacional del PJ sobre Menem -que deliberadamente Ruckauf no apoyó-, «sobre todo porque estamos en una primera instancia, y todavía faltan las otras del Poder Judicial», en obvia alusión a las instancias procesales que aún faltan cumplir.

«No me alegra lo que pasa en el país. Tener a un ex presidente en esa situación, lo mismo que varios ex ministros complicados
. Incluso quien fue el jefe del Ejército, el general Martín Balza, por el que tengo particular respeto, no me gusta», admitió Alfonsín, sin aclarar los vínculos familiares que lo unen con el general retirado.

El líder radical destacó en particular que a Balza, detenido por orden del juez federal Jorge Urso, «no se lo puede acusar de ninguna manera de enriquecimiento ilícito». Y agregó: «Me pareció extraordinario lo que dijo sobre la actuación de algunos sectores del Ejército durante el Proceso.Además me consta que no es un hombre rico, es austero. No se enriqueció ni tiene fortuna», enfatizó Alfonsín.

El jefe radical recordó incluso que durante el alzamiento militar de Monte Caseros (en Corrientes), se comunicó con Balza, quien estaba a cargo de un regimiento en Neuquén, y el militar le manifestó su apoyo y se mostró
«al servicio de la Constitución».

• Sin impunidad

De todos modos, y en relación con la causa de las armas, Alfonsín advirtió que «en ningún país democrático puede existir impunidad» y ni siquiera como abogado quiso opinar sobre la figura jurídica de la asociación ilícita, que el juez Urso utilizó para acusar y detener a Menem, Balza, Emir Yoma y Antonio Erman González.

Por su parte la Corriente Progresista de la UCR descalificó el documento dado a conocer por el consejo nacional del PJ, desmintiendo también que
Menem sea un preso político, asegurando que «el PJ está perseguido por sus propias culpas». Mediante un comunicado que lleva la firma de Aldo Neri y Gabriela González Gass, esta línea interna del radicalismo porteño aseguró que «no existe persecución política, ni en el caso de la venta de armas ni en ningún otro caso».

Sostienen que
«Menem no está detenido por ser titular del Partido Justicialista, sino porque mientras fue presidente de la Nación se vendieron ilegalmente armas a Ecuador y Croacia». Indicaron que ese hecho «no es un invento de nadie, es un delito que se cometió y en él se presume la responsabilidad del ex primer mandatario de la Argentina».

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