Solá intenta eludir cerco duhaldista y lanza su línea
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Así y todo, es cierto que no todos los que esta noche asomarán sus crestas por Costa Salguero irán al gallinero de Solá. En rigor, como siempre ocurre, hay un fragmento -en general el mayor-que oscila entre un polo y otro, incómodo, y esperando una definición.
Pero ni eso destiñe el impacto que para la historia del PJ bonaerense implica que un gobernador, con una colección de laderos, se plante enfrente del monarca, Duhalde. Ni Carlos Menem, en su hora de gloria, logró perforar (quizá tampoco hizo todos los esfuerzos) la base duhaldista.
¿Podrá -y querrá- hacerlo Solá?
Por lo pronto, anoche se abortó finalmente la idea que alguien cercano a Duhalde alimentó durante el fin de semana que consistía en «copar» el acto de Solá para que, en el tumulto, el festival felipista se convierta en uno peronista; es decir, duhaldista.
• Conducción
Pero el olor a pólvora no siempre implica guerra. Ayer, tras gruñidos y toreos previos, duhaldistas y felipistas compartieron el mismo techo y, sin sangre, votaron la misma conducción en la reunión del Consejo del PJ que, por primera vez, presidió José María Díaz Bancalari.
Hubo antes de esa cita contactos entre los sectores -en los que se vio la mano de inagotable Hugo Curto-, mediante los cuales el sector que venera a Solá consiguió cuatro lugares de cierto relieve: Julio Alak en la vice segunda; Carlos Mosse, la Secretaría de Finanzas; Florencio Randazzo, la de Gestión Local, y Raúl Othacehé, de Relaciones Institucionales.
Del otro lado, vale recordar, quedó el real poder de fuego: Bancalari como jefe, Curto como vice y Baldomero « Cacho» Alvarez como secretario general. Chiche Duhalde, menos pretenciosa, pidió -y le dieron-Educación.
Otros duhaldistas, víctimas de picardías de sus socios, quedaron en el desierto: Jorge Villaverde pedía Acción Política pero allí aterrizó Isidoro Laso; Alfredo Atanasof reclamaba Adoctrinamiento, pero el sillón quedó al final para Julián Domínguez.




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