Casa FOA abrirá sus puertas este jueves 1 de octubre en el Palacio Molina, en Barracas, para su edición 2026, que podrá visitarse hasta el 1 de noviembre. La muestra de arquitectura, diseño interior, paisajismo e industria ocupará el histórico predio de la ex fábrica Alpargatas, en avenida Regimiento de Patricios 1053, en Barracas. La organización confirmó más de 42 espacios intervenidos sobre una superficie de 5.700 m2.
- ámbito
- Real Estate
- diseño e innovación
Casa FOA 2026 abre sus puertas: dónde será, qué se podrá ver y cuáles son las nuevas tendencias
Abre el 1 de octubre y culmina el 1 de noviembre. La muestra reunirá arquitectura, diseño e innovación en un edificio histórico de la Ciudad de Buenos Aires.
-
Créditos hipotecarios UVA: por qué no alcanza con mirar la tasa y qué costos pueden encarecer el préstamo
-
Mendoza suma propiedades en alquiler y cambia el mercado: qué pasa con los precios y las ventas
El Palacio Molina, antigua fábrica Alpargatas, será sede de Casa FOA hasta el 1 de noviembre, con más de 42 espacios de arquitectura, diseño e innovación
La elección del inmueble no es casual. El edificio forma parte de uno de los procesos de recuperación patrimonial más relevantes que atraviesa el sur de la Ciudad de Buenos Aires: el antiguo complejo fabril será reconvertido en Palacio Molina, un desarrollo de usos mixtos que combinará viviendas, oficinas, locales comerciales, gastronomía y espacios de servicios.
La edición número 42 de Casa FOA tendrá como eje conceptual “Alquimia”, una propuesta que busca poner en diálogo la historia industrial del inmueble con nuevas formas de habitar. Juan Blas Fernández, gerente general de Casa FOA, explicó que el concepto alude a la transformación de la materia y que la sede permite llevar una construcción de fines del siglo XIX hacia nuevos usos residenciales.
“Tomamos un edificio de 1890 y lo llevamos hacia los habitares modernos”, sostuvo Fernández. La propuesta busca que la arquitectura original no funcione solo como escenario, sino como parte central de la experiencia que tendrán los visitantes.
La exposición permanecerá abierta todos los días de 12 a 20, con horario extendido los viernes.
Casa FOA pone el foco en el sur porteño
Para Casa FOA, instalar la muestra en Barracas también responde a una decisión de ampliar el recorrido de la exposición por distintos sectores de la Ciudad de Buenos Aires.
“Elegimos Barracas porque siempre nos parece muy valioso recorrer los distintos puntos de la Ciudad y potenciar el flujo de personas en cada barrio”, explicó Fernández.
El movimiento ya comenzó con el montaje de los espacios y continuará durante octubre con el ingreso de visitantes. La muestra busca, de esta forma, funcionar también como una plataforma para mostrar la transformación urbana que atraviesa este sector del sur porteño.
La edición de este año suma además algunas propuestas que no estuvieron en la edición anterior. Entre ellas aparece una alianza con Ferrari Club Argentina, que permitirá incorporar el diseño y la ingeniería de vehículos de alta gama dentro del recorrido.
También habrá un helipuerto y un helicóptero en exposición, junto con un espacio central de fuerte impacto visual y numerosas obras de arte.
Fernández destacó además algunas de las tendencias que podrán verse en los espacios intervenidos. Entre ellas aparecen los revestimientos con formas curvas y las paletas cromáticas asociadas a esas geometrías.
Otro material tendrá un protagonismo particular: el yute. Su presencia busca establecer un vínculo con la historia industrial del inmueble y con el pasado de Alpargatas.
“En esta sede hay una presencia muy destacada del yute como material orgánico, haciendo un guiño directo a la historia del edificio de la antigua fábrica Alpargatas”, afirmó Fernández.
Los espacios que marcan las nuevas tendencias del diseño
En esta edición, otro de los participantes es Estudio Fontenla, que presenta TRAMA, un departamento de 150 m2 pensado como una vivienda completa dentro del edificio histórico. El espacio reúne living, comedor y cocina en un área social integrada, mientras que el sector privado incluye dormitorio, vestidor y antebaño.
La arquitecta Florencia Basile, de Estudio Fontenla, explicó: “Este año nos propusimos crear una vivienda real y habitable, donde arquitectura, mobiliario, materialidad, arte e iluminación fueran concebidos como parte de un mismo proyecto”. El desafío, según la profesional, consiste en transformar el espacio sin perder los rasgos originales del inmueble.
Basile detalló: “El proyecto parte de la fuerza de la arquitectura original —sus grandes alturas, el techo industrial y los ventanales de medio punto— e incorpora una nueva capa de formas orgánicas, curvas y envolventes”. El Azul Mediterráneo funciona como hilo conductor, mientras que la materialidad combina maderas, piedra sinterizada, textiles, metales y superficies tecnológicas.
La propuesta también incorpora TEMPO, la nueva colección de Fontenla, dentro de una concepción del interiorismo que prioriza los espacios integrados y flexibles, los materiales nobles y táctiles, el color y el confort. “Más que trabajar sobre tendencias pasajeras, nos interesó reflejar algunos cambios que vemos en la manera contemporánea de habitar”, comentó Basile.
Oficinas más flexibles y una arquitectura que recupera el pasado
La propuesta de Casa FOA también incorpora nuevas maneras de pensar los espacios de trabajo. Uno de los ejemplos será el espacio Coworking, número 26, desarrollado por Intro Arquitectura + Grupo (a) 2. La arquitecta Valeria Barreiro, gerente de Proyecto, y la arquitecta Mariana Alercia, coordinadora del proyecto, explicaron que el espacio busca mostrar cómo las oficinas pueden adaptarse a distintas formas de trabajar.
El stand reúne taller, puestos abiertos, reuniones, intercambio de ideas, contemplación y un sector privado dentro de un mismo recorrido.
“El proyecto dialoga con la alquimia, concepto de esta edición, y con la historia del Palacio Molina, antigua fábrica de alpargatas”, explicaron las arquitectas.
Uno de los recursos más particulares del espacio surge de la transformación de materiales vinculados con la industria del equipamiento. La red que el grupo utiliza como respaldo para sus sillas ergonómicas se convierte en un revestimiento tensado que permite el paso de la luz y deja visible la textura del muro original.
También se incorpora un treillage curvo realizado con perfiles metálicos. El recurso delimita sectores sin generar cerramientos completos y permite mantener la continuidad visual.
La iluminación tendrá otro papel central. El proyecto conserva a la vista parte de la estructura original del edificio y utiliza luz LED para remarcar su forma y altura. A la vez, suma artefactos decorativos para generar diferentes atmósferas.
Barreiro y Alercia plantearon que los espacios de trabajo avanzan hacia formatos más flexibles, con mayor atención al bienestar y a las distintas necesidades de quienes utilizan las oficinas.
En ese contexto, la naturaleza, la luz natural, la biofilia, las texturas y las atmósferas cálidas ganan presencia. El objetivo es combinar áreas para la colaboración con sectores destinados a la concentración y la pausa.
Un edificio histórico que cambia de uso
El inmueble que recibe a Casa FOA forma parte de la antigua Fábrica Argentina de Alpargatas, cuya historia industrial se remonta a fines del siglo XIX. Palacio Molina busca recuperar esa identidad y, al mismo tiempo, incorporarla a un nuevo distrito urbano.
GES Desarrollos proyecta una superficie total de 58.161 m2 sobre un terreno de 12.765 m2. El proyecto contempla distintos usos y combina estructuras históricas con edificios de arquitectura contemporánea.
La propuesta residencial tendrá dos componentes. Por un lado, estarán los Lofts, dentro de las construcciones existentes. Por otro, Molina Home sumará 227 viviendas nuevas, de uno a cuatro ambientes, distribuidas en nueve niveles.
Las unidades de Molina Home se comercializan a un promedio de u$s2.700 por m2 y cuentan con una alternativa de financiación propia. La propuesta contempla un anticipo del 30% en dólares y 96 cuotas fijas en dólares, con una tasa anual del 9,8%. También existe una opción en pesos, con un anticipo del 30% en dólares y el 70% restante en 36 cuotas en pesos más CAC.
El proyecto incluye además:
- 227 residencias de Molina Home.
- 280 cocheras.
- Más de 7.000 m2 de amenities.
- Laguna central y piscinas.
- Rooftop.
- SUM y salones gourmet.
- Spa y espacios para mascotas.
- Oficinas de planta libre.
- Locales comerciales y propuestas gastronómicas.
Molina Office tendrá más de 3.000 m2 vendibles, distribuidos en plantas libres con piso técnico y sistemas sustentables de generación de energía.
La obra está prevista para comenzar en enero de 2027. La primera etapa, que contempla la intervención de las construcciones existentes, tiene una fecha estimada de finalización para diciembre de 2028. La segunda etapa corresponde a las nuevas viviendas de Molina Home y demandará unos 30 meses de obra.
El proyecto mantiene elementos originales de las distintas etapas de la fábrica. Entre ellos aparecen estructuras de acero, ladrillo y madera de pinotea correspondientes al primer edificio de 1890, además de componentes de hormigón armado incorporados durante la expansión de la fábrica en la década de 1930.
También se conservarán características propias de la arquitectura industrial, como módulos estructurales de 5,50 por 6 metros y alturas interiores superiores a cuatro metros.
En el conjunto convivirán las construcciones patrimoniales con nuevos edificios residenciales y de oficinas. El diseño arquitectónico está a cargo del estudio Dujovne-Hirsch, que trabaja sobre las estructuras originales y busca conservar materiales y elementos que forman parte de la identidad del complejo.
Para Barenboim, la recuperación del inmueble tiene además un impacto que excede al proyecto inmobiliario. Resumió: “El desafío de este desarrollo es consolidar el sector Sur de Buenos Aires como ese polo cultural, laboral y de vivienda que desde hace unos años está en pleno auge”.









