Insectos espías para reconocimiento militar: cómo la robótica y la IA cambian la industria de la guerra

El giro geopolítico acelera el rearme europeo y pone a la inteligencia artificial en el centro de la estrategia militar. En ese tablero, Alemania impulsa un ecosistema de startups con acceso directo a las Fuerzas Armadas, mientras compañías como SWARM Biotactics apuestan por biotecnología e insectos ciborg para redefinir el reconocimiento en el campo de batalla.

Mientras los conflictos en el mundo se recrudecen, las empresas apuestan por el desarrollo de nuevas herramientas militares.

Mientras los conflictos en el mundo se recrudecen, las empresas apuestan por el desarrollo de nuevas herramientas militares.

El reavive de conflictos globales - como la guerra entre Ucrania y Rusia, la tensión en Medio Oriente y la tensión alrededor de los planes de EEUU por anexar Groenlandia - generan una nueva tendencia de rearme, sobre todo en los países de Europa. En este escenario la tecnología y la IA toman un rol central en un nuevo capítulo de conflictos bélicos. En este contexto surgió SWARM Biotactics, una empresa que apuesta por el desarrollo de insectos espías para reconocimiento militar.

Durante 2025, la firma alemana con sede en Múnich duplicó su valoración a fuerza de rondas de financiamiento y alcanzó los u$s13.000 millones. Un relevamiento de Reuters entre ejecutivos, inversores y funcionarios apunta en la misma dirección: Alemania, la mayor economía europea, busca ocupar un rol central en el rearme del continente.

El gobierno del canciller Friedrich Merz considera que la inteligencia artificial y la tecnología desarrollada por startups serán piezas clave de su estrategia. En esa línea, trabaja para reducir trabas burocráticas y facilitar el acceso directo de empresas emergentes a los niveles superiores de las Fuerzas Armadas, según las fuentes consultadas.

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La inteligencia artificial y la robótica, al servicio de la industria militar.

La inteligencia artificial y la robótica, al servicio de la industria militar.

Biotecnología aplicada al campo de batalla

En ese ecosistema también aparece SWARM Biotactics, que desarrolla sistemas biorrobóticos basados en insectos vivos controlables que parecen salidos de una película de ciencia ficción. Solo durante 2025, la empresa logró atraer inversiones por 13 millones de euros.

El financiamiento provino de un consorcio internacional con presencia en Europa, Estados Unidos y Australia, entre ellos Vertex Ventures US, Possible Ventures y Capnamic, que ya había participado en la fase inicial. Algunos inversores originales ampliaron sus posiciones en una ronda sobresuscripta.

SWARM Tatics

Así presenta la empresa alemana sus desarrollos bélicos.

La compañía apunta a desarrollar sistemas capaces de operar en entornos congestionados, restringidos o de alto riesgo, donde la maquinaria convencional encuentra límites.

"SWARM hace que la biología sea programable. Desplegamos sensores a gran escala y calculamos mediante enjambres de cíborgs vivos: insectos reales que transportan cargas ultraligeras (sensores, IA de borde, comunicaciones seguras) (...) Esto proporciona a los equipos una información precisa y persistente sobre el terreno, desde terrenos y estructuras estrechos, denegados y de alto riesgo hasta perímetros de área extensa, para que puedan actuar con mayor rapidez, reducir el riesgo y proteger a las personas y la infraestructura crítica", detallan en su propia página web.

Alemania: del pacifismo al rearme tecnológico

Durante décadas, Alemania mantuvo un sector de defensa acotado y prudente, moldeado por el trauma del militarismo nazi y el pacifismo de la posguerra, además de apoyarse en el paraguas de seguridad estadounidense. Su cultura empresarial, tradicionalmente adversa al riesgo, priorizó mejoras graduales antes que apuestas disruptivas.

Ese equilibrio comenzó a modificarse. Con el respaldo militar de Estados Unidos menos previsible y siendo uno de los principales sostenes de Ucrania, Berlín proyecta casi triplicar su presupuesto regular de defensa hasta rondar los 162.000 millones de euros (175.000 millones de dólares) anuales en 2029.

Un proyecto de ley de adquisiciones aprobado por el gabinete de Merz busca facilitar la participación de startups en licitaciones públicas, incluso habilitando pagos anticipados para compañías con limitaciones de liquidez. También contempla restringir concursos a oferentes dentro de la Unión Europea.

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