30 de abril 2026 - 12:30

Juicio contra OpenAI: Elon Musk declara contra Sam Altman pero es víctima de sus propios tuits

El CEO de xAI declaró el pasado miércoles ante los tribunales. La relación inicial con Sam Altman, el objetivo de OpenAI, las inversiones de Microsoft y los objetivos de Tesla, los principales temas que surgieron en los testimonios iniciales.

Elon Musk vs Sam Altman: que sucedió en el primer día de testimonios.

Elon Musk vs Sam Altman: que sucedió en el primer día de testimonios.

Reuters

El conflicto tiene su punto de partida en 2024, cuando Musk inició una demanda contra OpenAI por considerar que la compañía abandonó su misión fundacional, que establecía que “OpenAI es una empresa de investigación en inteligencia artificial sin ánimo de lucro”. En ese marco, el CEO de Tesla reclama una compensación de u$s134.000 millones, en un caso que podría reconfigurar el equilibrio dentro de la industria.

Elon Musk vs OpenAI: las primeras declaraciones del juicio

Durante su exposición inicial, Musk buscó simplificar el eje del litigio: "En el fondo creo que van a intentar hacer que esta demanda sea muy complicada, pero en realidad es muy simple". Y remató: "La cuestión es que no está bien robar una organización benéfica".

La estrategia de su defensa, encabezada por el abogado Steven Molo, apuntó a demostrar que Altman y Greg Brockman, con el respaldo de Microsoft, tomaron el control de una entidad creada con fines altruistas. Según ese planteo, la evolución hacia un esquema con fines de lucro desnaturalizó el proyecto original, lo que justifica tanto el pedido de indemnización como la salida de Altman del directorio.

Altman, OpenAI y Musk.png
El juicio promete reconfigurar el panorama de la industria IA.

El juicio promete reconfigurar el panorama de la industria IA.

Desde la vereda opuesta, OpenAI rechazó esa interpretación. Su abogado, William Savitt, planteó ante el jurado: “Estamos aquí porque el señor Musk no se salió con la suya con OpenAI”. En esa línea, sostuvo que el empresario intentó condicionar a los fundadores mediante promesas de financiamiento y que incluso buscó tomar el control de la compañía y fusionarla con Tesla.

Savitt también cuestionó el argumento central de la demanda al señalar que no existe evidencia de un compromiso formal para mantener a OpenAI como organización sin fines de lucro de manera permanente. A su entender, el verdadero interés de Musk siempre estuvo ligado a la competencia en la carrera tecnológica, en particular frente a Google.

El propio Musk admitió que, en los primeros años, se evaluaron alternativas de financiamiento más allá de las donaciones. Sin embargo, planteó que ese esquema debía tener límites claros: “La cola no debería mover al perro”. Según su visión, la estructura con fines de lucro debía ser instrumental y desaparecer una vez alcanzado el desarrollo de la inteligencia artificial general (AGI).

Uno de los momentos más incómodos de la audiencia se dio cuando se abordaron los avances de Tesla en inteligencia artificial. Consultado por una publicación reciente en X en la que afirmaba que la compañía participaría en el desarrollo de AGI, Musk debió matizar su postura: “No estamos trabajando en la IA general en este momento”, reconoció ante el tribunal.

El trasfondo del caso también incluye el rol de Microsoft, que realizó una inversión inicial de u$s2.000 millones y, con el tiempo, consolidó una posición clave a través de licencias sobre la propiedad intelectual de OpenAI. Para la parte demandante, ese acuerdo representó “un enorme giro” que violó “cada compromiso” asumido originalmente.

En paralelo, la defensa de OpenAI buscó poner en cuestión otro de los ejes del planteo de Musk: el riesgo para la seguridad. Savitt logró que el propio empresario reconociera que ese desafío es transversal a toda la industria, incluidas las compañías que él lidera.

La disputa, que expone tensiones acumuladas desde la salida de Musk del directorio en 2018, continuará en los próximos días con nuevas declaraciones. Se espera que el empresario vuelva a comparecer, mientras el tribunal se prepara para escuchar al administrador de la oficina central, Jared Birchall; el experto en seguridad de IA, Stuart Russell; y el presidente de OpenAI, Greg Brockman.

Dejá tu comentario

Te puede interesar