18 de julio 2010 - 23:03

Crece tensión por falta de gas envasado

Las bajas temperaturas aumentan más de lo previsto la demanda de garrafas y, a pesar del subsidio nacional, se disparan los precios en todo el país.
Las bajas temperaturas aumentan más de lo previsto la demanda de garrafas y, a pesar del subsidio nacional, se disparan los precios en todo el país.
Aumenta la preocupación en el interior por la escasez de garrafas y consecuente suba de los precios, que se dispararon con la ola de frío intenso que atraviesa todo el país e incrementó profundamente la demanda. El temor de las autoridades provinciales y municipales se potencia ante la falta de soluciones y de alternativas, a pesar de los insistentes pedidos que llegan de todos los rincones del territorio para la Secretaría de Energía de la Nación, y el avance de la ola polar que ya ocasionó 13 muertos.

En Córdoba, por caso, el intendente de la localidad de Huerta Grande, Hugo Capdevilla, advirtió que los consumidores «van a tener que salir de caño» para conseguir una garrafa de gas, y amenazó con convocar a los vecinos para ir a «abrir el portón» de las distribuidoras.

En paralelo, la queja de varios sectores sociales en Santa Fe motivó que la Defensoría del Pueblo provincial profundice los pedidos para que el Gobierno nacional arbitre los medios necesarios y normalice la provisión de gas envasado.

En tanto, anticipando un escenario aún más oscuro, la organización no gubernamental Consumidores Libres recomendó a los usuarios de garrafas que conserven las facturas de compra del producto para reclamar reintegros «ante los aumentos desmedidos en los precios».

Detrás del caos se esconden distintos puntos de vista sobre cuál es el detonador del problema. Según los distribuidores y fraccionadores, todo se explica con la escasez de gas, ya que si la oferta fuera suficiente, no se daría lugar a la especulación de los vendedores.

El Ejecutivo nacional, en tanto, tiene otra explicación. Para el ministro de Planificación, Julio De Vido, «hay garrafas para abastecer a todos los que las necesitan», pero «algunos vivos» se aprovechan de la situación y las comercializan a un precio mayor a la tarifa social que fijó el Gobierno, que se encuentra en los 16 pesos para los 10 kilos de gas. En ese sentido, aseveró que «habrá inspecciones, multas, y clausuras para los cuatro o cinco vivos que especularon con la distribución de las garrafas y perjudicaron a sus conciudadanos».

No obstante, más allá de las causas, en la Casa Rosada esperan que esta semana una eventual suba de la temperatura ayude a minimizar el problema de la escasez de gas. También, se estima que se va descomprimir el consumo en el país con el cierre de la mayoría de las escuelas durante las vacaciones de invierno.

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