12 de agosto 2004 - 00:00

Peor Colazo: insiste con ampliar la planta estatal

Desde la oposición no dudan en denunciar que el mandatario está haciendo «proselitismo anticipado», y que intenta levantar la cuestionada imagen de su gestión con «medidas demagógicas, que costarán mucho dinero a la provincia». Semanas atrás, el radical Colazo había anunciado que pensaba incorporar definitivamente al Estado a unas 6.000 personas, entre contratados y subsidiados.
 Advertencia
Rápidos de reflejos, desde la oposición peronista
advirtieron que esto significaría un peligroso incremento de hasta 70 por ciento de la planta de efectivos, a un costo de 70 millones de pesos anuales.
«Me parece que Colazo adelantó tres años su campaña electoral,
y además no se da cuenta de que ahora es gobierno y tiene que ser responsable de las cosas que promete», señaló ayer Daniel Gallo, diputado nacional y titular interino del PJ fueguino.
Advierte, además, Gallo que el mandatario está haciendo un
«uso demagógico del aumento de los ingresos por coparticipación que recibe la provincia», los cuales ascienden a 60 millones de pesos mensuales, con un crecimiento de -asegura- cerca de 300 por ciento con respecto al promedio del ciclo anterior.
Asimismo, en esta línea de proselitismo precoz que denuncia la oposición se apunta la presentación hecha esta semana del candidato a intendente para la ciudad de Ushuaia,
Federico Sciurano, de cara a las lejanas elecciones de 2007.
En un intento de justificar
la grave crisis que atraviesa su gobierno de coalición, en los últimos días Colazo blandió la acusación de que una supuesta conspiración -dijo, liderada por Gallo- entre el PJ, sindicalistas y periodistas lo quería expulsar de la gobernación.
«Yo estoy tratando de rearmar el Justicialismo provincial y estamos juntando fuerza con varios sectores, pero eso no es una conspiración. El dice que estamos juntando votos para derrocarlo, pero se equivoca: tenemos los votos, pero para utilizarlos en forma constitucional»,
respondió Gallo a las acusaciones.
Según el diputado peronista, el trasfondo de medidas como la efectivización de empleados y las acusaciones de conspiración es el
fuerte debilitamiento que está sufriendo la gestión de Colazo en apenas medio año de gestión. Durante ese período, se desintegró la alianza que unía a la UCR con fuerzas como el Movimiento Popular Fueguino (Mopof) y el ARI, que acusaron de un excesivo autoritarismo al gobernador.
 Renuncias
Este mal manejo se tradujo en
la renuncia de una docena de funcionarios de su gabinete, a lo que ahora hay que sumar la muy mala relación que mantendría Colazo con su ministro de Economía, Juan Manuel Romano, e incluso con su vicegobernador, Hugo Coccaro.
Algunos recuerdan que a este mal momento de Colazo hay que sumarle algunos apuros judiciales en dos causas que datan de su paso por la intendencia de Río Grande, y que muchos pensaron que le impedirían asumir su actual mandato.

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