El conflicto es en realidad una continuidad de lo acontecido durante todo 2005 y buena parte de 2004. Tras sucesivos aumentos de haberes otorgados por decreto en los primeros dos tercios del año pasado, hubo algunos momentos de calma en la provincia, pero el avance de la inflación no dio respiro y fiestas de fin de año de por medio, en diciembre pasado se experimentó un regreso a escena de las protestas gremiales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El hecho de que el Presupuesto 2006 no incluye partidas especiales para futuros aumentos a estatales despertó polémica -aun así, el gasto público de este año estará compuesto en 45% por partidas para salarios- y los ánimos terminaron de caldearse luego de que Solá relanzara su proyecto de ley que limita el derecho a huelga; medida que fuera adelantada por Ambito Nacionalen agosto pasado. El proyecto de ley que irrita a los gremios -ayer alzaron la voz SUTEBA y ATE- y es defendido por Solá y su gabinete contiene medidas como, por caso, que los gremios deberían asegurar la prestación de «servicios esenciales para la comunidad», bajo amenaza de recibir multas o sanciones, como quita de la personería jurídica. Para los gremios, se trata de una avanzada inconstitucional, mientras que para el Ejecutivo, no se estaría privando a los trabajadores del derechoa la huelga. Vale señalar que la provincia sufrió en 2005 graves protestas de estatales, como la docente o la encabezada por judiciales, que paralizó la actividad por más de dos meses.
• Docentes
Fue este clima de conflictoel motivo que Adriana Puiggrós, la nueva ministra de Educación bonaerense -asumió el mes pasado-, admitiera días atrás que, por causa del curso del índice inflacionario, la protesta docentese hará escuchar desdeel inicio del ciclo lectivo. «Este año va a haber mucha discusión» con los sindicatos docentes por el tema salarial», indicó.
Vale señalar que los sindicatos educativos elevan una demanda para que se les garantice un mínimo equivalente al costo de la canasta familiar, que supera los $ 800; mientras que la garantía salarial del sector ronda los $ 710. Además, el deseo de los docentes es que se termine de pasar al salario básico todas las sumas «no bonificables» que cobran.
Dejá tu comentario