El campo se prepara para iniciar la campaña gruesa con el impacto del súper Niño en el suelo y la previsión de un incremento de las tormentas durante la primavera y el verano. Investigadores aseguran que, de acuerdo a los escenarios climatológicos, hay un 90% de probabilidades de que el evento sea más fuerte que lo habitual durante las próximas dos estaciones, situación que podría favorecer la base hídrica de zonas como Entre Ríos y el centro de Santa Fe, aunque advierten por excesos en otras regiones del país.
Súper Niño: advierten que la campaña gruesa arranca con exceso de agua en el suelo y prevén más tormentas
Un relevamiento de Sobre La Tierra, el área de divulgación de la UBA, señala que en gran parte del territorio agrícola las reservas de agua están por encima de lo normal. Y aseguran que el fenómeno climático será más intenso hacia la primavera y el verano.
-
Lo peor no pasó: pronosticaron el impacto del "Súper Niño" en la Argentina en los próximos meses
-
El campo argentino y sus dinámicas diferenciadas: aportes para un plan agrario nacional
El fenómeno puede mejorar los rindes agrícolas en algunas regiones, pero también aumentar el riesgo de inundaciones.
Luego de un agosto poco habitual, con nevadas históricas en la zona cordillerana, fuertes tormentas en el Litoral y localidades de Santa Fe que sufrieron la caída del granizo, el panorama para los próximos tres meses -y más allá- muestra un aumento de las lluvias en buena parte de la Argentina, ubicándose por encima del promedio, con excepción del NOA y el sudoeste patagónico.
Un artículo realizado por Pablo A. Roset para Sobre La Tierra (SLT), el Área de Divulgación Científica y Tecnológica de la Facultad de Agronomía de la UBA, repasa los principales aspectos climatológicos que trajo consigo el Niño durante este año y, a partir de una serie de entrevistas con docentes e investigadores de la universidad, pone el foco en el devenir del evento para lo que resta del 2026 y el verano del 2027.
“Las lluvias del mes pasado fueron desparejas. Donde llovió, llovió fuerte, y por eso la humedad del suelo llegó a niveles superiores a los habituales en una parte importante de la región agrícola justo al arrancar la siembra de los cultivos de verano”, explicó Adela Veliz, docente de Climatología y Fenología Agrícolas e integrante del Centro de Información Agroclimática y Ambiental (CIAg-FAUBA).
La situación que se está viviendo "tiene un antecedente", dijo, y citó el período 2015-2016, cuando los cultivos de verano se sembraron con un Niño fuerte. "En ese momento hubo excesos de humedad en el norte del país, la Mesopotamia, el Litoral y el oeste de Buenos Aires. Ahora, el patrón es parecido, pero el área con excesos es mayor, ya que se extendió hacia el centro-norte, llegando al norte de Córdoba, a La Pampa y a buena parte de la Patagonia”, afirmó.
Para Veliz, si las lluvias que llegarán durante la primavera se comportan similarmente a las que tuvieron lugar en los eventos Niño más fuertes de años anteriores, las zonas que habitualmente reciben menos agua para esta época, como Entre Ríos y el centro de Santa Fe, llegarían "con una base hídrica favorable". El sudeste bonaerense, en cambio, actualmente se encuentra "en condiciones cercanas a lo normal".
Nevadas y sudestadas complicaron agosto
Silvina Maio, docente de la misma cátedra, señaló en diálogo con SLT que las nevadas intensas en la cordillera central obligaron a cerrar durante 34 días consecutivos el paso Cristo Redentor que conecta Mendoza con Chile. Además, explicó que en el Litoral las lluvias superaron por con holgura las medias registradas para el mes de agosto en localidades como Concordia, Corrientes y Resistencia. Y que la crecida del río Uruguay complicó al este entrerriano.
La docente de la UBA señaló que el escenario se agravó a partir de las sudestadas que tuvieron lugar en el Río de la Plata. “Esto complicó el drenaje de las áreas bajas y favoreció el anegamiento de sectores productivos. Por ejemplo, en Villa Paranacito, Entre Ríos, los productores ganaderos tuvieron que trasladar los animales a zonas no inundadas”, dijo.
Pero no fueron los únicos fenómenos extremos. Otros se sumaron al panorama y complejizaron la situación. Por caso, puso como ejemplo al viento Zonda desde Mendoza hasta Jujuy y las tormentas con granizo y ráfagas fuertes en Las Rosas y otras localidades del sur de Santa Fe el 27 de agosto. “Entre el 29 y el 31 hubo un temporal muy duro en Misiones. En Gobernador Roca destruyó casi 200 invernáculos y la zona quedó sin luz y con caminos bloqueados. En San Pedro, el mal tiempo causó pérdidas económicas a productores hortícolas, yerbateros y tabacaleros”, detalló Maio.
Rumbo a un Niño fuerte
Respecto al avance del Niño en la región, Roset dialogó con Leonardo Serio, docente de Climatología en la FAUBA, quien brindó un panorama. “El Pacífico ecuatorial no para de calentarse desde fines del verano. En junio se confirmó la llamada ‘fase cálida’ de El Niño, y en agosto, las temperaturas en la zona se ubicaron por arriba de lo acostumbrado, superando los 3,5 °C en la costa occidental de América", explicó.
El investigador también se refirió a otras variables oceánicas y atmosféricas que también están mostrando la misma evolución. Los vientos alisios —de este a oeste — se debilitaron y están favoreciendo a la generación de más tormentas en el Pacífico central e incluso más abajo. "Ya se nota el típico efecto Niño sobre el clima de la región, con más lluvias desde el centro de Chile hasta Uruguay”, detalló.
En cuanto a las proyecciones, Serio comentó que los modelos climáticos coinciden en que El Niño seguirá en la primavera y se extenderá incluso durante el verano. El docente señaló que se espera que el mar se caliente hasta noviembre, con temperaturas que superarían a las de los eventos más fuertes ocurridos en 1982-’83, 1997-’98 y 2015-’16. “Los modelos dan un 90% de probabilidad de que este sea un Niño fuerte durante la primavera y un 70% de que se sostenga fuerte en el verano”, aseguró.
Qué esperar para septiembre, octubre y noviembre
Serio resumió qué suele pasar en el país cuando hay El Niño en primavera sobre la base de un informe del Servicio Meteorológico Nacional. “En general, el fenómeno enfría la Patagonia, pero en los eventos fuertes, el frío se intensifica y llega a todo el territorio. Con las lluvias pasa algo parecido. Es común que llueva ‘de más’ en el Litoral y en el este de la Región Pampeana, y de menos en el centro del país. Pero en los Niños más fuertes se registraron primaveras más o menos secas en Entre Ríos, el centro de Santa Fe y el sudeste bonaerense”.
En cuanto a las temperaturas, Maio puntualizó que se esperan "valores algo superiores a lo normal en el norte del país", mientras que en la franja central y en el norte de la Patagonia "hay chances de que la primavera sea más fría que lo habitual”.
Por último, el artículo brinda una proyección sobre las lluvias en base a las estimaciones provistas por Maio, quien resaltó que el NOA y el sudoeste de la Patagonia tienen más probabilidades de recibir menos agua que lo normal, y que en el centro-norte del país se esperan valores normales. “Para el resto del país, la probabilidad se inclina hacia lluvias superiores a lo normal, con más chances todavía en el extremo noreste y en Cuyo”, cerró.





