La caída ante Colón, en Santa Fe, que alejó al equipo de la posibilidad de pelear por el título del torneo Apertura, desató otra tormenta interna en el plantel de Boca, pero el cuestionado entrenador uruguayo Oscar Tabárez está decidido a no dejar su puesto y recién se desvinculará de la entidad en diciembre próximo, cuando finalice su contrato.
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Por ahora, lo cierto es que ayer el plantel retornó a las prácticas con vistas al cotejo del domingo próximo ante Chacarita, y Tabárez ya tiene pensado excluir del equipo titular a Roberto Sosa, quien manifestó su malestar por la situación de postergación que vive dentro del equipo, emulando los dichos de su compañero Raúl Estévez, quien también se quejó por la falta de diálogo que tiene el entrenador con sus futbolistas.
Los dichos de Sosa molestaron al entrenador, pero no serán motivo para su exclusión. El técnico considera que, de ahora en más, la dupla atacante debe estar integrada por Guillermo Barros Schelotto y Marcelo Delgado. Tabárez quiere que el «Mellizo» juegue 90 minutos continuados para estar físicamente a punto para el clásico ante River, que se jugará en el Monumental dentro de 13 días.
Dentro de este panorama, un dúo de emisarios observadores que viajaron de Roma, delegados por el director deportivo de la entidad, Franco Baldini, vendrá a seguir los movimientos de Carlos Tévez durante los próximos partidos frente a Chacarita y River.
El pase de Tévez, que pertenece sólo en un porcentaje a Boca, está cotizado en ocho millones de dólares, y el club Roma está dispuesto a proponerle un contrato de cuatro años con un sueldo anual de 600.000 dólares. Otra noticia, pero esta vez prove-niente de España, indica que Barcelona adquirirá el mes próximo la totalidad del pase de Juan Román Riquelme, quien llegó al club en el inicio de la temporada.
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