Arsenal igualó con San Lorenzo
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Bottinelli y el goleador Valdemarín disputan la pelota
A los 10, Arsenal pudo ampliar la diferencia pero un buen remate del volante local Andrés Pérez salió apenas por arriba del travesaño.
Un rato después, el propio Pérez volvió a exigir a Saja con un potente "puntinazo" que el arquero consiguió enviar con esfuerzo al tiro de esquina.
De ese corner a favor, a los 21, Arsenal pegó el segundo zarpazo de la tarde cuando Valdemarín, con otro justo cabezazo, batió nuevamente a Saja y dio vuelta el resultado a favor del conjunto del Viaducto.
San Lorenzo pudo igualar el encuentro en un tiro libre apenas tres minutos después del segundo gol de Arsenal, pero Jonathan Botinelli no alcanzó a puntear la pelota ante la salida desesperada de Cuenca.
A los 28, Mauro Obolo no alcanzó a rozar otro buen desborde de Pérez por la derecha y desaprovechó la chance de ampliar el marcador.
A los 35 diez, San Lorenzo tuvo otra vez el empate pero el travesaño devolvió un cabezazo bombeado de Botinelli, que tenía mucho olor a gol.
Cuando parecía que Arsenal se iría al entretiempo en ventaja, Andrés Silvera capturó un mal despeje de la defensa local en el punto penal y consiguió el empate con un potente derechazo, que se desvió en un defensor y descolocó a Cuenca.
El partido seguía sin dar tregua y antes de que el árbitro Sergio Pezzotta enviara a los equipos al descanso, Diego Rivero reventó el travesaño del arco defendido por Saja con un potente cabezazo, en su intento por alejar el peligro del área.
Ya en el complemento, ambos equipos ajustaron mejor las marcas y entonces las jugadas de peligro comenzaron a llegar en cuentagotas.
La primera situación clara fue a favor de Arsenal, a los 6, cuando Valdemarín ensayó una volea desde el sector derecho, que se fue apenas desviada.
Dos minutos después, el ex atacante de Vélez le ganó en el salto a Jonathan Botinelli y casi marca su tercer gol de cabeza en la tarde.
Luego, cuando se jugaba el primer cuarto de hora, Arsenal volvió a llegar en dos ocasiones, con dos cabezazos apenas desviados de Valdemarín y Casteglione.
Pero el intenso calor y el gran desgaste de ambos conjuntos en la primera parte hicieron que pasada la primera media hora del complemento, el partido terminara por desvirtuarse.
A seis minutos del final, el ingresado Cristian Castillo casi convierte un verdadero golazo al intentar picar la pelota por encima del cuerpo de Saja, luego de sacarse de encima a su marcador con un bonito "caño".
Con el pitazo final, los simpatizantes visitantes volvieron a descargar toda su ira sobre el entrenador Ruggeri, a quien le exigieron la renuncia mediante cantos e insultos.
Por su parte, los hinchas locales volvieron a despedir con aplausos a su equipo, que llegó a los 32 puntos y realiza la mejor campaña de su historia en Primera División.



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