Chicago venció a River en el Monumental
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y penúltima fecha del torneo Apertura de fútbol de primera división.
River, con el 1-0, manejó el desarrollo del partido (a través de Marcelo Gallardo), generó llegadas de gol, pero le faltó precisión en el juego para ampliar la diferencia.
Chicago, ante esta situación buscó el empate con orden pero sin demasiada ambición.
Sin embargo el equipo visitante le dio trabajo a la defensa de River, por momentos, y convirtió en figura al arquero Juan Pablo Carrizo, que evitó la caída de su arco ante Mariano Donda y Nicolás Sánchez, a los 18 y 35 minutos, respectivamente.
River, con el transcurrir del juego, perdió actitud y además mostró falta de ideas para generar fútbol y cerrar el partido.
El conjunto de Passarella, en el inicio del segundo tiempo, no solo se mostró pasivo en ataque, sino que además cometió groseros errores en el fondo que le costaron la derrota.
El primero en equivocarse fue Federico Lussenhoff en el empate de Federico Higuaín a los 6 y después el equipo en general en el segundo gol visitante de Martínez a los 19.
River, que hizo todo lo posible para perder (y lo logró), fue a buscar el empate, pero equivocó los caminos.
Además el equipo dejó la sensación de que lo afectó el hecho de no jugar por el título.
Chicago, con orden, personalidad, inteligencia y contundencia, armó el justo y merecido triunfo.
La seguridad que transmitió Mario Vega en el arco, la solidez defensiva de los cuatro del fondo (se destacío Martínez), la entrega e inteligencia de Cristian Pellerano en la mitad de la cancha y la movilidad y contundencia de Federico Higuaín en ataque fueron los atributos del equipo de Mataderos.
Chicago, con los goles de dos ex River y el aliento de más de ocho mil hinchas, se quedó con una victoria justa e importante en Núñez.
River se fue silbado por sus simpatizantes.
Eso dice más que mil palabras.



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