30 de septiembre 2026 - 17:00

El histórico arquero de Colón e Independiente, que hoy trabaja en finanzas y con la familia Messi

La gloria del Sabalero y campeón con el Rojo decidió cambiar de rumbo aunque eso no lo desligó completamente del fútbol.

El ex arquero fue importante en el Sabalero, campeón con el Rojo y mantiene un vínculo con Messi en la actualidad.

El ex arquero fue importante en el Sabalero, campeón con el Rojo y mantiene un vínculo con Messi en la actualidad.

Guillermo Di Salvatore

Leonardo Díaz pasó gran parte de su vida bajo los tres palos, con capítulos importantes en Colón e Independiente. Después del retiro, su rutina cambió por completo: hoy trabaja en finanzas y mantiene un vínculo profesional con un proyecto de la familia de Lionel Messi, sin alejarse del deporte que marcó su vida.

Su recorrido tuvo ascensos, caídas, títulos, experiencias en distintos países y varias historias particulares antes de llegar a este presente. Una de ellas empezó en Rosario, cuando todavía buscaba hacerse un lugar en Newell's y tuvo enfrente a una de las grandes figuras de todos los tiempos.

Díaz fue uno de los nombres más importantes de la historia de Colón de Santa Fe.

Díaz fue uno de los nombres más importantes de la historia de Colón de Santa Fe.

De Newell's a la gloria en Independiente: la trayectoria de Leo Díaz

Los primeros pasos fueron en las inferiores de Newell's. Allí completó su formación y llegó al plantel profesional, aunque no alcanzó a debutar oficialmente con la camiseta rojinegra. La oportunidad en Primera apareció después, cuando pasó a Colón y comenzó la etapa que terminaría convirtiéndolo en uno de los nombres más reconocidos de la institución santafesina.

En el Sabalero integró el equipo que consiguió el ascenso en 1995, tras 14 temporadas fuera de la máxima categoría. Permaneció durante casi nueve años y terminó como el hombre con más presencias bajo los tres palos en la historia de la entidad. Aquella extensa estadía también dejó partidos que todavía forman parte de su recuerdo.

Uno de ellos fue ante Vélez, por el Clausura de 1996. Antes de un penal ejecutado por José Luis Chilavert, le hizo una propuesta al paraguayo: si detenía el remate, quería su camiseta. La apuesta salió bien y se convirtió en el primero en atajarle un disparo desde los doce pasos. El campeón con el Fortín cumplió después con lo acordado.

El salto a Independiente llegó en 2002. Se incorporó al conjunto dirigido por Américo Gallego y formó parte del equipo campeón del Torneo Apertura, junto con nombres como Gabriel Milito, Federico Insúa, Lucas Pusineri y Andrés Silvera. Fue uno de los puntos más altos de una carrera que luego continuó fuera de la Argentina.

Colombia, Guatemala, Chipre, Chile, Egipto y Bolivia aparecieron entre sus siguientes destinos. También pasó por Huracán y Boca Unidos antes de cerrar su etapa profesional en Deportivo Maipú en 2011. En ese recorrido consiguió además tres campeonatos consecutivos con Municipal de Guatemala.

Tras dejar la competencia estudió distintas disciplinas y encontró otra ocupación lejos de los estadios. Actualmente dedica alrededor del 80% de su tiempo a la planificación financiera y el asesoramiento dentro de una empresa argentina. En paralelo, participa en la formación de jugadores que ocupan su antiguo puesto.

Una de esas tareas la desarrolla en Leones de Rosario, institución presidida por Matías Messi, hermano de Lionel. También colabora con San Lorenzo de Roldán. Así reparte sus días entre una actividad profesional completamente diferente y proyectos deportivos en Santa Fe.

El ex Independiente y Colón colabora con la institución que preside el hermano de Lionel Messi.

El ex Independiente y Colón colabora con la institución que preside el hermano de Lionel Messi.

La anécdota con Diego Maradona en Rosario: "Tenía una humildad terrible"

Antes de consolidarse en Primera, coincidió con Diego Maradona durante el breve paso del Diez por Newell's en 1993. Todavía era uno de los jóvenes que buscaban una oportunidad cuando empezó a compartir las prácticas con una figura que acababa de regresar al país.

El campeón del mundo tenía una costumbre particular. Llegaba temprano y, una vez terminada la jornada, le pedía que permaneciera un rato más para recibir sus tiros libres y penales. Para alguien que todavía no había tenido su estreno oficial, esos encuentros suponían enfrentarse directamente a un jugador al que hasta entonces había visto desde otro lugar.

“Fue una locura, verlo fue algo extraordinario”, recordó años después sobre aquella convivencia. Lo que más le quedó, sin embargo, fue el trato cotidiano con quienes recién empezaban y la forma en la que una estrella de semejante dimensión se relacionaba con los juveniles. “Tenía una humildad terrible”, resumió.

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