Hoy los acreedores en Nueva York le presentarán al secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, una contrapropuesta que pide alrededor de 30 puntos de quita. Al 75% de quita nominal lanzada por el gobierno (la pérdida se eleva a 92% al extender plazos y pagar baja tasa) los tenedores de bonos en default aceptan recorte de 35% nominal (hasta 60% con más plazo y menos tasa). Con las partes tan distanciadas, los juicios contra Argentina se multiplicarán.
Los acreedores extranjeros le harán hoy en Nueva York una contrapropuesta al secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, para la reestructuración de la deuda. Propondrán una quita de 35% del valor nominal, que asciende a un nivel cercano a 60% del valor presente contra 92% de quita que planteó el Ministerio de Economía al presentar los lineamientos generales de la oferta a fines de setiembre pasado.
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Nielsen prometió ayer que «en el primer bimestre del año próximo» el equipo económico dará a conocer formalmente la propuesta para canjear los viejos bonos en default por títulos nuevos. El Fondo Monetario ya le había advertido al gobierno la necesidad de que la oferta se hiciera pública en un plazo «que no supere los 45 a 60 días».
La presentación de los acreedores correrá por cuenta de una agrupación denominada ACAG (Argentine Creditor Advisory Group), que reúne a los principales bancos y fondos de inversión de los Estados Unidos, que tienen más de u$s 7.000 millonesen títulos argentinos en default. También hay bancos japoneses que tienen fuertes tenencias de bonos samurai (emitidos por el gobierno argentino originalmente en yenes). Además de la menor quita, también reclamarán que se respete el pago de los intereses vencidos por u$s 18.000 millones e, incluso, el pago en efectivo de una suma equivalente a 5% de este total. El gobierno, en cambio, señaló en su presentación que los intereses vencidos desde enero de 2002 tienen un valor equivalente a cero, es decir, que no se pagarán.
La reunión comenzará hoy a las 3 de la tarde (las 17 de la Argentina), luego de varias idas y vueltas. En el medio hubo fuerte presión del FMI para que el encuentro no se dilatara, ante las disputas entre los distintos grupos de acreedores.
Ocurre que la posición de los representantes de los acreedores italianos y alemanes es distinta de la de los grandes fondos estadounidenses. Básicamente, porque al tratarse de pequeños ahorristas (más de 450.000) no aceptan que se reconozca una quita de capital. Sí están dispuestos a admitir, en cambio, una disminución de las tasas de interés y alargamiento de plazos.
Es probable que participe a través de una videoconferencia el representante de bonistas italianos, Nicola Stock, aunque no avalaría totalmente la contrapropuesta que le entregarán al funcionario argentino. Antes de viajar rumbo a Nueva York, Nielsen tuvo ayer un segundo round con bonistas argentinos, ya que recibió a la Asociación de Ahorristas Damnificados por la Pesificación y el Default (ADAPD). Encabezados por su titular, Angélica Bergonzi, calificaron como «inaceptable» la oferta oficial y advirtieron que «la quita de 75% sólo generará cadáveres».
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