5 de febrero 2004 - 00:00

Aumentaría más el gasto el gobierno

Fiel a lo que hizo en el último trimestre de 2003, el presidente Néstor Kirchner también gastaría todo el excedente de lo que recaude por encima de la meta establecida con el FMI en estos primeros meses del año. Se estima que ya en enero el superávit será de $ 1.000 millones contra los $ 1.100 comprometidos para todo el primer trimestre. El objetivo es evitar mostrarles al Fondo y a los acreedores que la Argentina puede incrementar el superávit a 4% del PBI y mejorar la inaceptable propuesta de quita nominal de 75%. Desde Washington, se confirmó que la misión del Fondo llegará algunos días antes de lo esperado, alrededor del 15 de febrero, con el objetivo de adelantar la revisión de metas, hoy de difícil aprobación. Roberto Lavagna insistió ayer en que «se cumplió todo» lo que solicitaba el Fondo. Es evidente que hoy existe un diálogo de sordos, porque el gobierno no admite los reclamos de la comunidad internacional para que se avance rápidamente con la renegociación de la deuda. La Argentina y su salida del default será uno de los temas que está agendado para la reunión del G-7 del fin de semana en Florida.

Aumentaría más el gasto el gobierno
Néstor Kirchner recibió ayer, como todos los días, la planilla oficial desde el Palacio de Hacienda con los datos económicos actualizados, con una confirmación positiva: en enero, y cuando aún restan cerrar los números finales, el Tesoro tendrá un superávit con un piso de 1.000 millones de pesos. Con esto, el gobierno tendría prácticamente asegurado el cumplimiento de la meta de superávit fiscal de 1.100 millones de pesos acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero para todo el primer trimestre de 2004.

Horas después, el Presidente recibió una segunda confirmación. El lunes 16 de febrero, la nueva misión del organismo financiero internacional comenzaría la revisión de las metas económicas de noviembre y diciembre de 2003 (que también están sobrecumplidas) y de cuya aprobación por parte del directorio del FMI depende la liberación de unos 3.100 millones de dólares para la Argentina. (Ver nota vinculada.)

Uno de los funcionarios más cercanos al Presidente explicó luego qué significan las dos noticias cruzadas. El Fondo sabe que para el primer trimestre del año la meta de 1.100 millones de pesos de superávit será superada en por lo menos 900 millones de pesos. Sabe, además, que en el acuerdo, esas metas hablan de superávit primario del Tesoro y no de límites para el gasto primario.

Desde el gobierno argentino se conoce también la firme intención de los enviados del organismo que manejan Horst Köhler y Anne Krueger de presionar para que el dinero de más que se obtenga del resultado entre la recaudación y los gastos se destine exclusivamente a solucionar el conflicto entre la Argentina y los acreedores externos.

En concreto, Kirchner sabe que lo que desde el Fondo se buscará es que esos 900 millones de pesos de más que se proyectan de superávit para el primer trimestre se conviertan en un pago voluntario y de buena fe a los acreedores y que la Argentina, dado su buen momento económico, mejore la oferta de quita de 75% (en realidad 90%) de la deuda caída en default.
La presión que ejercerán los hombres del Fondo es que si bien en la rueda de negociaciones que comenzaría el lunes 16 de febrero no se incluye la discusión sobre la situación de 2004, se exponga que no se perciben avances en la relación con los acreedores; pese a las promesas de Néstor Kirchner a Horst Köhler el 12 de enero y a la carta de Roberto Lavagna al titular del Fondo publicada por este diario en exclusiva el 23 de enero, donde se aseguraba que la relación mejoraría sustancialmente. Como no hay avances en este capítulo y se descarta que no habrá acuerdo para junio, tal como está estipulado con el FMI, los hombres de Köhler presionarán para que el dinero extra por encima del superávit se destine a los acreedores.

• Orden

La sola mención de esta posibilidad alteró ayer al Presidente, que secamente dio una orden: que se repita en el primer trimestre del año la misma política fiscal que se implementó en el último trimestre de 2003. Esto quiere decir simplemente que todo el exceso de superávit generado por encima de los 1.100 acordados con el Fondo sean eventualmente gastados. Todo para que desde el FMI no haya nada que reclamar. Si la orden se cumpliera, el gobierno tendría como mínimo unos 900 millones de pesos para aumentar el gasto público, antes que alterar la meta fiscal. Se espera que en febrero y marzo la recaudación siga en un nivel cercano a los 7.000 millones de pesos, mientras que no hay remuneraciones o liquidaciones extraordinarias a la vista. En los ocho meses de gestión de Néstor Kirchner, nunca hubo una cantidad de dinero en teoría libre para gastar y sin alterar la meta fiscal para todo 2004, que impone un superávit total de 12.100 millones de pesos. «La decisión final sobre qué se va a hacer con el dinero será, como siempre, tomada por Kirchner. Pero ahora todo depende del grado de presión que imponga el Fondo desde el 16 de febrero», reflexionaba ayer ante este diario un funcionario cercano al Presidente.

La política que Kirchner decidió para el último trimestre del año fue simple. A comienzos de noviembre se proyectaba un superávit final para todo 2003 de unos 11.000 millones de pesos; sin embargo, el resultado definitivo fue de unos $ 8.676,9 millones. ¿Qué pasó en el medio? A fines de noviembre aparecieron las mismas presiones desde el FMI que se esperan para el 16 de febrero, y la decisión de Kirchner fue aumentar el gasto social hasta ubicar la cifra final en un número cercano a los 7.800 millones comprometidos con el FMI. Así se adelantó la liquidación de los aguinaldos de enero hacia diciembre, se pagaron 50 pesos más en diciembre a los beneficiarios del plan Jefas y Jefes de Hogar y el fisco se puso al día con la devolución del IVA a los exportadores.

Hasta ahora, el criterio fue aumentar el gasto, pero nunca el corriente sino el eventual, para que no se repita de un mes al otro. Habrá que ver qué sentido le otorga Kirchner ahora al gasto si decide desprenderse de los 900 millones de pesos extra que se generarán en el primer trimestre.

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